Cuidados preventivos

¿Qué hago ante un traumatismo dental o si se me rompe un diente?

Publicado en

Los traumatismos dentoalveolares son lesiones que afectan a los dientes y los tejidos de sostén e incluyen desde la pérdida de la integridad del diente hasta el desplazamiento total o parcial de su posición anatómica.

La mayoría de estas lesiones ocurren en dientes anteriores (incisivos y caninos), lo que provoca una disminución de las capacidades de masticación y fonación y también problemas estéticos (que es el principal motivo de consulta). Además pueden ir acompañados de lesiones en los tejidos blandos con hemorragia e inflamación.

Estas lesiones pueden afectar en mayor medida a los niños pequeños y adolescentes, debido a la mayor actividad que tienen en sus vidas.

El tratamiento variará en función del daño producido.

¡Aprendé de tus dientes!

Es importante conocer y tener en claro cómo es la anatomía de un diente, para así poder comprender mejor las lesiones dentoalveolares.

Diferentes situaciones que se pueden presentar ante un traumatismo dentario

  1. Infracción del esmalte: supone una mínima alteración del esmalte que no provoca ningún defecto en el diente.
  2. Fractura coronal del esmalte: afecta únicamente al esmalte y le provoca grietas o agujeros. 
  3. Fractura coronaria sin afectación de la pulpa dental: esta es una lesión más profunda que afecta al esmalte y la dentina, pero no llega a incidir en la pulpa dental.
  4. Fractura coronaria con afectación de la pulpa dental: aquí se ven afectados el esmalte, la dentina y la pulpa dental.
  5. Fractura coronaria-radicular: tiene incidencia en el esmalte y el cemento, pero no siempre afecta a la pulpa dental.
  6. Fractura radicular: incluye la afectación de la dentina, el cemento y la pulpa.
  7. Concusión: supone una pequeña lesión del periodonto (ligamentos que fijan el diente dentro del alveolo óseo del maxilar) sin desplazamiento del diente ni aumento de la movilidad de la pieza dental.
  8. Subluxación: esta situación provoca una lesión del periodonto sin desplazamiento del diente pero con un aumento ligero de la movilidad.
  9. Luxación extrusiva: esto implica el desplazamiento dental en una dirección extrusiva, es decir que provoca la salida parcial del diente de su alveolo.
  10. Luxación lateral: provoca un desplazamiento dental en su eje longitudinal (o vertical), pero normalmente el ápice hacia vestibular y la corona a palatino.
  11. Luxación intrusiva: implica el desplazamiento apical (de su extremo) con compresión y empaquetamiento. Esto supone un daño severo a periodonto.
  12. Avulsión dental: representa el desplazamiento completo del diente fuera de su alveolo. El diente cae.

¿Qué hacer cuando se cae un diente?

La fractura de un diente normalmente está asociada a una caída, accidente o una contusión al practicar algún deporte de un contacto o al morder alimentos excesivamente duros.

El pronóstico y evolución de los dientes traumatizados depende frecuentemente de las medidas que tomen tanto la persona afectada como los padres del niño afectado en el momento del accidente.

El tiempo juega un papel fundamental tras una fractura dental. Por eso, ante esta situación se debe acudir lo antes posible al odontólogo. Es por eso que para que el pronóstico y tratamiento de la fractura sean favorables el tiempo debe ser clave.

Si un niño tiene una fractura dentaria o se le cae un diente por un traumatismo, ¿qué debo hacer?

  • Si ocurre una contusión o un golpe que provoca una fractura dental lo primero que hay que hacer es mantener la calma, ya que es posible que haya hemorragia y dolor o molestia en la zona.
  • Es fundamental encontrar el fragmento dental fracturado, roto o diente caído, y colocarlo en un vaso con suero fisiológico, saliva o leche sin tocar la raíz.
  • Si es posible se recomienda enjuagar suavemente la boca con agua a temperatura ambiente.
  • Evitar el contacto con la raíz del diente.
  • Si el diente esta móvil se puede morder con cuidado una gasa.
  • Se debe tener mucho cuidado de no tragar el diente.

Los dientes permanentes podrán ser reimplantados por el profesional, por eso es fundamental conservar el diente en buen estado y concurrir a la consulta dental de forma inmediata.

El tiempo que transcurra el diente fuera del alveolo es inversamente proporcional al pronóstico del reimplante (reubicación en el alveolo).

Es importante recalcar que en los dientes de leche (dentición temporaria) no se reimplantan para evitar lesionar el germen del diente permanente.

¡SIEMPRE SE DEBE ACUDIR CON URGENCIA AL ODONTÓLOGO!

Tratamiento del diente en función del daño que presenta

El Odontólogo valorará la lesión y planificará su tratamiento en función del daño presente:

  • Daño leve: cuando la fractura dental no afectó al nervio o pulpa se podrá realizar una reconstrucción con material estético devolviendo la forma y color al diente. 
  • Daño moderado: si la fractura es mayor y hay compromiso o exposición del nervio o pulpa dental, primero se deberá realizar el tratamiento de conducto y, posteriormente, se protegerá tanto el tratamiento de conducto como la estructura dental con material de obturación, incrustación, perno y corona o corona, dependiendo el caso.
  • Daño severo: Cuando la fractura dental llega a nivel de la raíz del diente (sub-gingival), se deberá proceder a la extracción del resto dental o del diente remanente. Tras la extracción dentaria se deberá rehabilitar el espacio del diente perdido mediante diferentes alternativas.

Consejos para prevenir lesiones en los dientes

  • Proteger las estructuras dentarias cuando se practican deportes mediante la utilización de protectores bucales confeccionados por el Odontólogo, ya que se amoldan a cada boca en particular y dan mayor protección.
  • Corregir las malas mordidas (maloclusiones).
  • Evitar hábitos que generen una mala mordida, como la succión de los dedos o el uso del chupete. 
  • Visitar al odontólogo regularmente.