Cuidados preventivos

Cervicalgia, un dolor en cuello y hombro que nos puede afectar

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La cervicalgia es aquel malestar en cuello y hombro que varía en intensidad y puede sentirse como un dolor o una descarga eléctrica, que limita los movimientos y que se puede acompañar de disfunción neurológica (en el 1% de los casos). Cabe remarcar que hasta un 70% de la población mundial ha padecido este malestar alguna vez.

¿Cuál es la función de nuestra columna vertebral?

Al nacer, la columna vertebral es casi rectilínea y sus curvaturas apenas resaltan. Cuando comenzamos a sostener la cabeza se forma una curvatura en la región del cuello, la cabeza (situada en su mayor parte por delante de la columna) tiende a dirigirse hacia abajo y para levantarla se flexiona la columna hacia adelante con repetidos intentos para mantenerla erguida mediante la contracción de los músculos posteriores, lo que favorece la formación de la lordosis cervical. De igual modo, un 40 % de las personas pueden tener rectificación y eso no significa enfermedad.

Las curvaturas de la columna vertebral se mantienen gracias a la fuerza activa de los músculos, los ligamentos y la propia forma de las vértebras. Esto interviene en el mantenimiento de un equilibrio estable, sin un consumo excesivo de fuerza muscular.

Entre las principales funciones de la columna vertebral se encuentra:

  • Transmitir y amortiguar las cargas.
  • Permitir cierto grado de movilidad y rigidez.
  • Proteger las estructuras neurales contenidas en el canal. 

¿Cuáles son síntomas que puede presentar una cervicalgia?

  • Dolores de cabeza.
  • Dolor y rigidez en la base del cuello, hombros y parte alta de la espalda.
  • Debilidad muscular en cuello, hombros y espalda.
  • Hormigueo y adormecimiento en los dedos de la mano.

¿Cuáles son los tipos de cervicalgias?

Aguda

  • Aquí el dolor puede durar hasta 3 semanas.
  • Generalmente es debido a una postura dañina para el cuello o estrés psicológico y/o emocional.
  • Esencialmente son dolencias de origen óseo, articular o muscular que afectan a la región perirraquídea. 
  • La principal causas son procesos degenerativos y mecánicos, y su diagnóstico es fundamentalmente clínico.
  • El dolor mecánico mejora con el reposo mientras que si el cuadro es de tipo inflamatorio persiste con el reposo, aún durante la noche. 

Subaguda

  • El dolor persiste de 4 a 12 semanas.

Crónica

  • El dolor persiste por más de 12 semanas.
  • Por lo general, son signos de desgaste físico y su causa es degenerativa.
  • Aproximadamente solo el 14% pueden llegar a cronificarse. 

Recurrente

  • Los afectados pueden estar hasta 4 semanas sin síntomas, luego reaparece el dolor con mayor intensidad.

Aislada o simple

  • También conocida como mecánica.
  • Es la forma más frecuente de dolor cervical.
  • Los factores mecánicos osteoarticulares y ocupacionales son los principales desencadenantes.
  • Se caracteriza por empeorar con la movilización y mejorar con el reposo funcional.
  • Generalmente permiten el descanso nocturno, no interrumpen el sueño.
  • En muchas ocasiones puede identificarse una causa desencadenante que puede ser una mala postura delante de pantallas (uso de celular u ordenador), dormir sin un apoyo adecuado de la cabeza o cargar peso con un solo brazo (carteras, bolsas de compra).
  • En general, el dolor mecánico es intermitente, suele recidivar frente a estímulos parecidos y se relaciona con el uso.
  • Puede aparecer el dolor bruscamente por espasmo muscular pero lo más frecuente es un comienzo insidioso en relación a artrosis cervical (cervicoartrosis) que afecta a las zonas de más presión C4-C5 y C5-C6. Estas son las más afectadas ya que son las de mayor movilidad en diferentes aspectos, principalmente en flexión y extensión.

También es posible hacer mención al dolor cervicobraquial. Este se define como la presencia de dolor en la región cervical y en la extremidad superior. Es de especial interés su diagnóstico diferencial de los procesos que puedan ser causantes de omalgia (dolor en hombro). La resolución espontánea de todos los síntomas o de la mayoría de ellos ocurre dentro de las 6 a las 12 semanas en la mayor parte de los pacientes. 

¿Qué puede causar una cervicalgia? 

La razón más común es la tensión y la rigidez de los músculos cervicales. Esto surge por distintos factores que sobrecargan la musculatura endureciéndola y acortándola, lo que ocasiona dolor y genera:

  • Traumatismos o lesiones.
  • Trastornos musculares.
  • Enfermedades de la columna vertebral cervical.
  • Malas prácticas posturales, entre otras.

¿Cómo se diagnostica?

Como en toda enfermedad se debe realizar un correcto examen clínico, con el fin de garantizar la calidad de la atención fisioterapéutica, y asegurar la posterior adecuación del tratamiento. Los estudios de laboratorio, si se requieren, están indicados para descartar enfermedad sistémica, proceso tumoral o infeccioso, o enfermedad reumática. El principal objetivo del estudio radiológico es detectar alteraciones estructurales y, en ausencia de signos de alarma, no se recomiendan durante el primer mes de síntomas, ya que el 80 % de los pacientes al tercer mes están asintomáticos, en su mayoría no necesitan estudios radiológicos o analíticos. 

Tratamientos y abordaje en nuestro Hospital

En las cervicalgias mecánicas inespecíficas agudas – crónicas se utilizan antiinflamatorios no esteroideos (AINES), relajantes y calor local en el manejo habitual. El manejo con Fisioterapia por medio de electroterapia en forma de calor, técnicas manuales como movilizaciones pasivas, estiramientos, masajes, manipulaciones de osteopatía es clave. Además el equipo de Medicina del Ejercicio y Rehabilitación cumple un rol muy importante en educación postural y de las actividades de la vida diaria con el fin de evitar la cervicalgias recidivantes o crónicas. 

Ahora bien, la complejidad que rodea al dolor cervical hace que requiera en muchas ocasiones un abordaje multidisciplinar cuando todos los tratamientos conservadores han fracasado. 

El equipo de especialistas en columna vertebral con que contamos Hospital Privado, pertenecientes tanto del servicio de Neurocirugía como de Traumatología, brindan atención ante determinados pacientes que pueden beneficiarse de las posibilidades diagnósticas y terapéuticas que algunos bloqueos nerviosos pueden proporcionar.  

Los bloqueos diagnósticos cumplen un rol diagnóstico y muchas veces terapéutico. Se usan para determinar la fisiopatología del dolor, el punto de origen. La información obtenida puede aplicarse para elegir y anticipar la respuesta a bloqueos terapéuticos que tengan mayor duración, como por ejemplo termolesiones por radiofrecuencia. Los bloqueos terapéuticos rara vez son curativos, más bien lo que se pretende es conseguir el alivio más duradero posible que permita al paciente realizar una rehabilitación adecuada sin dolor. 

La indicación de cirugía por dolor cervical crónico es discutible debido a su tasa de fallo y, por tal razón, estos casos deben ser bien seleccionados. Nuestro Hospital cuenta con ateneos de discusión de equipos para encontrar la mejor solución en aquellos pacientes con fallido terapéutico multimodal.