Embarazo

La sexualidad en el embarazo

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Nuestra sexualidad nos acompaña a lo largo de la vida, y está atravesada por cambios biológicos, psicológicos, socio-culturales y vinculares (de pareja). Un embarazo sin duda es un hecho importante en la vida, el cuerpo y la mente de la mujer.

Por lo general dividimos al embarazo en 3 trimestres (o etapas). En relación a la sexualidad, cada uno de estos trimestres tiene características particulares:  

Primer trimestre 

  • La mujer tiene sueño, fatiga, náuseas y vómitos. 
  • Los cambios hormonales disminuyen el deseo sexual activo y se enlentece el proceso de excitación.  

Segundo trimestre 

En esta etapa hay un aumento relativo de la función sexual debido a que: 

  • Los cambios hormonales mejoran el deseo sexual. 
  • La congestión sanguínea en la pelvis favorece la excitación y el orgasmo. 
  • Ceden las náuseas y vómitos. 
  • El volumen abdominal es menor.  

Tercer trimestre 

  • Es una etapa en la que la sexualidad no es tan genital. 
  • Hay un aumento del volumen abdominal y cambios posturales, lo que reduce la movilidad y genera mayor incomodidad pelviana y lumbar. 
  • Se acentúan los cambios en la imagen corporal y empiezan a aparecer las contracciones (lo que predispone a la ansiedad y miedos respecto al parto). . 

Sin embargo cada mujer y cada pareja van a enfrentar estas etapas de diferente manera. Cuanto mejor esté la sexualidad previa al embarazo, más herramientas y recursos tendrán para atravesarlo y adaptarse a estos cambios. Es muy importante fortalecer el vínculo de pareja 

¡La sexualidad puede ser muy rica y satisfactoria en un embarazo! Es fundamental la intimidad, la contención y comprensión de la mujer!

CONSEJOS A TENER EN CUENTA 

Lograr una comunicación sexual asertiva 

La comunicación es uno de los recursos más importantes para sostener la pareja y la sexualidad en el embarazo. Por eso es importante trasmitir sentimientos y emociones, explicar qué se quiere, qué es aquello que gusta, qué se necesita, cómo y cuándo. Ahora bien, no es solo trasmitir y sino también escuchar y poder “negociar” para llegar a acuerdo con la pareja con la que ambos estén de acuerdo. 

La sexualidad mucho más que la genitalidad 

Es necesario entender que la sexualidad no pasa solo por el coito o los genitales. Esto permitirá ampliar las posibilidades de disfrute en esta etapa. Por ello se deben buscar más recursos.  

Lograr buenos estímulos 

El deseo sexual en el embarazo y el puerperio está en un estado más neutro, es decir que la mujer es más receptiva que activa. Por esta razón la pareja tiene que mejorar los estímulos según los gustos y necesidades de ella, y principalmente los estímulos táctiles, olfativos y auditivos. 

Dar tiempo para cuidado personal y para la conexión con el propio cuerpo.  

Dar tiempo para la pareja 

El rol de la maternidad/paternidad no debe absorber otros roles y espacios como el de ser un persona erótica, amante y sensual. 

Mitos de la sexualidad durante la gestación 

Existen muchos mitos y falsas creencias, entre los que podemos encontrar que no se puede disfrutar de la sexualidad durante el embarazo o que las relaciones sexuales pueden dañar o golpear al bebé, entre las más mencionadas.  

Si bien existen situaciones o patologías obstétricas que en algunos momentos contraindican el coito, estas son situaciones determinadas y explicadas por el médico obstetra de cabecera. Por eso es fundamental cumplir con los controles, cuidados e indicaciones médicas. 

¡Prevení disfunciones! 

Hablamos de disfunción sexual cuando una persona no puede disfrutar de su sexualidad como desea y eso se mantiene en el tiempo, le genera angustia e interviene en sus relaciones interpersonales.  

Por lo tanto, si una mujer tiene dificultades con su sexualidad y queda embarazada se le sumarán estos cambios (biológicos, psicológicos y sociales), sumado a las preocupaciones del embarazo y el puerperio, lo que puede potenciar e instalar una disfunción sexual. 

¿Sabías que…? 

Existen muchos mitos y falsas creencias, entre los que podemos encontrar que no se puede disfrutar de la sexualidad durante el embarazo o que las relaciones sexuales pueden dañar o golpear al bebé, entre las más mencionadas. 

Si bien existen situaciones o patologías obstétricas que en algunos momentos contraindican el coito, estas son situaciones determinadas y explicadas por el médico obstetra de cabecera. Por eso es fundamental cumplir con los controles, cuidados e indicaciones médicas. 

La sexualidad placentera y saludable libera endorfinas y dopamina que genera una sensación de bienestar; esto también beneficia al bebé por nacer.