Cuidados preventivos

Cáncer de mama: una lucha que nos une

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Octubre fue establecido por la Organización Mundial de la Salud como el “Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama” y cada año se conmemora el 19 de octubre como el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama.

Para conocer más acerca de esta enfermedad, es importante conocer que la alta incidencia del cáncer de mama lo convierte en el tumor maligno más frecuente en la mujer. Al respecto, la doctora María Cecilia Contos, mastóloga de nuestra institución, resalta que en Argentina se detectan entre 15.000 a 20.000 nuevos casos por año y se calcula que una de cada 8 mujeres que hayan alcanzado los 80 años de edad habrá desarrollado la enfermedad en algún momento de la vida.

El aumento que ha sufrido esta enfermedad en los últimos años tiene su justificativo y la doctora Pamela Roqué lo explica al decir que “el sobrepeso, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y el hábito de fumar son importantes factores de riesgo que lamentablemente se incrementaron notoriamente, aún más en este último año con la llegada de la pandemia”. El aumento progresivo de la obesidad en la población general es uno de los principales hechos que determinan el incremento de casos de cáncer de mama en el mundo.

Esto recuerda la importancia de llevar adelante un estilo de vida saludable para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mama: mantener un peso adecuado, hacer ejercicio con regularidad, limitar el consumo de alcohol, no fumar y tener una dieta variada (baja en azucares, harinas refinadas y carnes, alta en fibra, verduras y frutas) son los puntos que contribuyen a disminuir el riesgo de padecer esta enfermedad. 

Cáncer de mama: una enfermedad multidisciplinaria

El abordaje del cáncer de mama cambió mucho en los últimos 10 años, desde las campañas de prevención y concientización para realizar los chequeos mamográficos anuales hasta el tratamiento y manejo de esta patología con equipos integrales de Mastología, Diagnóstico por Imágenes, Genética Médica, Oncología, Anatomía Patológica y Cirugía Plástica y Reconstructiva.

Oncogenética: la respuesta puede estar en los genes

Si bien la mayoría de las mujeres que presentan cáncer de mama no tienen familiares afectados por esta enfermedad, estos antecedentes tanto de cáncer de mama como de ovario u otros tipos de cánceres son un factor de riesgo y deben ser siempre tenidos en cuenta en la consulta mastológica.

“Solo entre el 5 % y el 10 % de los casos tienen componente hereditario, siendo los más probablemente “genéticos” aquellos de aparición a edad temprana, la existencia de más de un cáncer en la misma persona, que el mismo sea bilateral (en órganos pares), tener antecedentes de cáncer de mama en hombres, etcétera”, explica la doctora Claudia Martin, jefa del Programa de Oncogenética de nuestro hospital.

Esta arista de la enfermedad siempre despierta muchos interrogantes tales como: “¿todas las mujeres con cáncer de mama deben realizarse estudios genéticos?”, “en caso de tener una mutación en un gen que predisponga al cáncer, ¿lo voy a padecer?”.

Al respecto, la médica genetista Florencia Pabletich cuenta:

“Definitivamente no todas las mujeres deben realizarse estudios genéticos ni tampoco necesariamente ser portadora de la mutación es sinónimo de padecer la enfermedad, pero sí sabemos que el riesgo aumenta de un 12 % habitual en la población general hasta un 50 y 85 %. Existen varios genes relacionados a cáncer de mama que pueden ser de alto o moderado riesgo. Por ello, en la actualidad, se prefieren solicitar paneles que incluyan varios genes y no genes individuales, lo que además de darnos más información rápidamente también reduce los costos”.

Pero, ¿cuál es el objetivo de realizar estos tests? Acercar a las personas a una medicina personalizada que adapta tratamientos y seguimientos según el riesgo individual. Además, permite testear a demás familiares, por lo que el seguimiento será solo a los portadores y esto disminuirá la ansiedad y angustia familiar frente a este tipo de diagnóstico y realizar una planificación familiar idónea. Para poder recibir asesoramiento e información al respecto, en Hospital Privado contamos con un Programa de Oncogenética

Diagnóstico precoz: la importancia de los estudios de control 

La evolución del diagnóstico de la patología mamaria fue progresiva rápidamente a partir de incorporación de los rayos X en 1913. El surgimiento de la técnica mamográfica en 1958 es el hito más importante en el diagnóstico y prevención del cáncer de mama. Sin embargo, en los comienzos eran las propias pacientes las que detectaban la enfermedad, lo que implicaba un diagnóstico tardío. Esto se traducía en cirugías mutilantes (mastectomías) en las que se debía sacar la mama en su totalidad y determinaba un altísimo impacto negativo en la calidad de vida de las pacientes.

Afortunadamente, con el correr de los años se lograron grandes avances tecnológicos que en la actualidad nos permiten realizar diagnósticos tempranos a través del uso de métodos diagnósticos como la Mamografía Digital con Tomosíntesis (3D), la Ecografía y la Resonancia Mamaria.

Ahora bien, la detección temprana del cáncer de mama se logra a través de los controles periódicos con estudios de imágenes en las mujeres que no tienen ningún síntoma.

“La Sociedad Argentina de Mastología recomienda realizar una mamografía en forma anual a partir de los 40 años en las mujeres que no tienen antecedentes en su familia. En caso de tenerlos, se sugiere iniciar los controles 10 años antes de la edad de presentación en el familiar”, explica la doctora María Tinti, miembro de Diagnóstico por Imágenes en nuestra institución.

Es esta detección temprana la que permite comenzar el tratamiento en sus etapas iniciales, con terapias menos agresivas y con mejores resultados. La detección precoz, entonces, se presenta como el principal aliado en la lucha contra el cáncer de mama.

Tratamiento del cáncer de mama: oportuno, interdisciplinario y mínimamente invasivo

En relación a los distintos tratamientos que pueden aplicarse ante esta enfermedad, en la actualidad el manejo es multimodal.

El doctor Rodolfo Ávila, oncólogo en Hospital Privado, comenta que “en estadios tempranos, la combinación de opciones quirúrgicas, radiantes y de tratamientos orales o endovenosos ofrece mayores posibilidades de curación y el abordaje es siempre multidisciplinario, es decir que en la toma de decisiones intervienen todos los especialistas involucrados en la patología desde el diagnóstico al tratamiento”.

Y agrega que “en la institución contamos con un equipo de trabajo integrado por especialistas en Radiología, OncologíaMastologíaCirugía PlásticaAnatomía Patológica y Genética Médica que, en forma conjunta, realizan un manejo individualizado de los pacientes”.

Por su parte, el doctor Fabián Gómez Balangione, jefe de la sección de Patología Mamaria en Hospital Privado, detalla que en la institución hoy se utilizan tratamientos combinados que han permitido hacer cirugías menos agresivas para poder preservar la imagen corporal con iguales y hasta mejores resultados oncológicos que los que obtenían hace 30 o 40 años.

“Este tratamiento conservador es un conjunto de técnicas quirúrgicas que pueden asociarse o no a otros tratamientos, fundamentalmente a la radioterapia, y que permiten extirpar tumores malignos con un margen suficiente de tejido sano para poder controlar la enfermedad a nivel mamario y preservar la imagen corporal lo más intacta posible”, sostiene el profesional.

Si bien este tipo de cirugía se ha convertido en una alternativa bien establecida, en el caso de lesiones grandes o mamas pequeñas eliminar los volúmenes adecuados de tejido mamario para lograr márgenes libres de tumor y reducir el riesgo de recidiva local en muchas ocasiones puede comprometer el resultado estético y producir secuelas desagradables. Para resolver esta problemática, se han introducido técnicas oncoplásticas que permiten optimizar la cirugía conservadora de la mama tanto en términos de control local de la enfermedad como en resultados cosméticos. 

“La oncoplástica actúa realizando una reconstrucción estética de la mama extirpada. Esto implica el compromiso de profesionales y coloca a la paciente siempre en el centro de la toma de decisiones, de acuerdo a su problemática oncológica y su percepción de enfermedad” comenta la doctora María Cecilia Contos, mastóloga de nuestro hospital.

De la misma forma sucede con aquellos casos en que la presentación del tumor no permite la conservación de la mama. “Allí contamos con técnicas de reconstrucción mamaria que en la mayoría de las pacientes puede realizarse en el mismo momento de la cirugía oncológica y permite menor afectación tanto física como psicológica”, concluye la doctora Contos.

Cáncer de mama y estética: ¿es posible?

La reconstrucción mamaria durante o después de una cirugía por cáncer de mama era impensado 20 años atrás, pero actualmente es parte crucial del plan quirúrgico de cada paciente. La doctora Pamela Roqué, especialista en nuestro hospital, explica que “este plan quirúrgico consiste en llevar adelante diferentes técnicas que, a través de la utilización de tejidos propios de la paciente o de implantes protésicos, intenta restituir la silueta mamaria perdida durante la mastectomía, con un criterio de simetría y armonía del esquema corporal”.

La reconstrucción mamaria constituye una parte fundamental del tratamiento del cáncer de mama y es importante aclarar que estos procedimientos han demostrado no poner en riesgo el control de la enfermedad, como así tampoco obstaculizar su diagnóstico o tratamiento.

Gracias a la Ley 26.872 de Cobertura de Cirugía Reconstructiva como consecuencia de Mastectomía por Patología Mamaria, sancionada en el año 2013, la reconstrucción mamaria es un tratamiento que, por derecho, le corresponde a toda mujer que se haya realizado una mastectomía.

Ahora bien, es un hecho que el abanico de posibilidades en el manejo del cáncer de mama es muy amplio y esta corriente se encuentra en pleno desarrollo. Su complejidad radica en la demanda de una alta capacitación y coordinación multidisciplinaria para lograr óptimos resultados tanto oncológicos como estéticos.

Pero, favorablemente, gracias a los avances científicos que se logran año a año, el porcentaje de cura es mayor y con tratamientos menos agresivos. “De igual forma, ningún esfuerzo es válido si no logramos un diagnóstico de la enfermedad en sus estadios iniciales y para ello es fundamental la concientización en estudios de screening”, concluye la doctora Adriana Borello, especialista en oncología clínica en nuestra institución.