Buenos interrogantes, sobre todo en ésta época del año, donde necesitamos buen aporte de alimentos calóricos, que no nos alteren el peso corporal y que nos protejan de las agresiones del tiempo (clima).

Buenos interrogantes, sobre todo en ésta época del año, donde necesitamos buen aporte de alimentos  calóricos, que no nos alteren el peso corporal y que nos protejan de las agresiones del tiempo (clima).

Sabemos que nuestro organismo se nutre e incorpora combustible por medio de los alimentos, éstos deberán aportan lo básico e indispensable para movernos, pensar, mantener calorías y además crecer en defensas o formar un sistema inmunológico apropiado al momento climático como es el invierno, donde estamos expuestos a las bajas temperaturas, donde el esfuerzo por mantenernos equilibrados es mayor.

Por ello no debe dejar de realizarse a diario las 4 comidas elementales: desayuno, almuerzo, merienda y cena; y si es necesario colaciones entre medio y haciendo mayor énfasis en el consumo de alimentos calóricos protectores  para cumplir estas funciones.

El sistema inmunológico (defensas) se crea con el aporte de alimentos ricos en vitaminas y minerales: vitamina C, vitamina A,  vitamina E, complejo B, Ca e Fe; y estos se incorporan esencialmente con frutas, sobre todo con los cítricos; naranja, mandarina, pomelo,  kiwi, limón; verduras de hojas y aquellos de colores anaranjados, como la zanahoria, calabaza, zapallo y vegetales verdes, preferentemente crudos con pieles. En caso de realizar ensaladas aderezar con unas gotas de limón fresco. 

Los cítricos, además de resultar sabrosos, cuentan con una gran cantidad de vitamina C capaz de combatir determinadas enfermedades, actuar como antioxidantes y protegernos del frío. Su consumo durante todo el año, pero sobre todo en el invierno,  nos ayuda a fortalecer la salud .

Asimismo, inciden positivamente en el metabolismo del colesterol y previenen muchas enfermedades de la piel. Otro de los beneficios del consumo de cítricos es su cantidad de fibra, excelente para la actividad intestinal y favorecedora de la digestión.

La vitamina C participa en muchos procesos vitales para el buen desarrollo de distintas funciones corporales, tales como el desarrollo de dientes, encías y huesos; la absorción del hierro; el crecimiento y reparación del tejido; la producción del colágeno; la metabolización de grasas; cicatrización de las heridas; y ayuda a reducir la duración e intensidad de las enfermedades del frío.

Las frutas deben consumirse preferentemente enteras o su jugo recién exprimidos, ya que al contacto con el oxigeno inactiva la vitamina C. Se necesita un consumo diario de dos platos de verduras por lo menos uno de ellos frescas y no menos de 3 de frutas.

También es importante aportar  a nuestra alimentación calorías con alimentos que contengan Hidratos de Carbono, como harinas, cereales, azúcares, pastas, dulces. Estos ayudarán a rendir con las actividades diarias y permitir el crecimiento acorde a casa etapa de la vida, con alimentos protegidos como la leche, quesos, huevos (clara), carnes magras, nos permitirán  una alimentación variada, equilibrada, protegiéndonos del momento climático que nos toca transitar, sin alterar nuestra salud.

 

Cítricos, grandes aliados para la salud

- Limón: Tiene importantes propiedades antioxidantes y depurativas, y un aporte de vitamina C de 50 mg. por cada 100 gr. Ejerce una acción beneficiosa sobre las afecciones de las vías respiratorias como pulmonías, gripe, bronquitis, inflamaciones de garganta, afonía y amigdalitis. Es capaz de mejorar nuestra circulación sanguínea y actúa como astringente.

- Naranja: La reina del invierno. Su ingesta diaria mantiene activas las defensas del organismo contra anginas y gripes. Su contenido antioxidante colabora en la inhibición de ciertos tipos de cáncer como el de pulmón o el de colon. Aporta 50 mg. de vitamina C por cada 100 gr. Contribuye a la ingesta de la fibra. Ingiriendo una sola naranja al día, aportaremos a nuestro organismo la cantidad de vitamina C y ácido fólico que necesita nuestro cuerpo.

- Mandarina: Similar a la naranja, aunque su aporte de vitamina C es de casi la mitad al de la naranja (35 mg. por cada 100 gr.), pero a cambio aporta también provitamina A, vitamina B, calcio y potasio.

- Pomelo: Si se toma en ayunas aumenta su capacidad depurativa, diurética y laxante y, al mismo tiempo, es un eficaz estimulante del apetito, sin olvidar que sirve de remedio contra las varices y ayuda a reducir el colesterol. Su contenido de vitamina C es de 40 mg. por cada 100 g.

-Kiwi: Posee el doble de vitamina C que la naranja y más potasio que una banana, no solo ayuda a aumentar las defensas, sino también a recuperar al organismo de la pérdida de potasio, evitando así molestos calambres. Su efecto diurético y laxante hace que resulte una fruta perfecta en dietas de adelgazamiento y en casos de estreñimiento.

ARTICULOS SIMILARES