El “golpe de calor” es una alteración de la regulación térmica del cuerpo que puede ser grave. Se produce por la influencia, durante largo tiempo, de altas temperaturas, intensa exposición al sol y escasa movilidad del aire. Todo esto, como consecuencia de una insuficiente eliminación de energía calorífica.

Síntomas de un golpe de calor

Entre los síntomas más importantes que nos pueden indicar que alguien está sufriendo un golpe de calor, podemos encontrar:

  • Mareo
  • Confusión y/o desorientación
  • Sudoración excesiva al principio, con posterior falta de sudor posteriormente
  • Enrojecimiento y sequedad de la piel
  • Fiebre con temperatura corporal de más de 39,4º (llegando hasta los 40 y 41º)
  • Aceleración del ritmo cardíaco con latido débil
  • Dolor de cabeza
  • Debilidad
  • Debilidad muscular o calambres
  • Náuseas y vómitos

¿Qué hacer ante un “golpe de calor?

  • Permanecer en un lugar fresco, bajo techo
  • Tomar bebidas que favorezcan la rehidratación
  • Ducharse o bañarse con agua fría
  • Mantenerse fresco, hasta que la temperatura corporal regrese a la normalidad
  • Ante la pérdida de conocimiento o la persistencia de los síntomas, concurrir a la guardia