¿Qué es la dislipidemia?


La dislipidemia o dislipemia es una enfermedad crónica, caracterizada por el aumento de lípidos en sangre (grasas). Existen distintos tipos de lípidos en nuestro organismo, dentro de los cuales podemos mencionar a los triglicéridos y al colesterol, entre otros. El colesterol puede acumularse en las arterias y formar placas que van obstruyendo la luz del vaso. Esto provoca alteraciones en el flujo sanguíneo, generando turbulencias y cambios de presión alrededor de la placa, favoreciendo así su ruptura y ocasionando una obstrucción aguda del vaso. Dicha obstrucción ocasiona una falta de irrigación del tejido dependiente de ese vaso, llevando en primera instancia a isquemia (daño celular por falta de oxigenación) y por último a infarto (muerte del tejido).

¿Qué es el colesterol malo y el colesterol bueno? 

El colesterol malo (LDL), se acumula en las paredes de las arterias, formando una placa que dificulta la circulación de la sangre que llega al corazón. Por eso si se tiene demasiado alto el colesterol LDL aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
El colesterol bueno (HDL), actúa por distintas vías para evitar la acumulación de las partículas de colesterol, removiendo desde los tejidos hacia el hígado para su eliminación.

¿Cómo se diagnostica?

•    El diagnóstico se realiza a través un análisis de sangre (debe ser realizado con un ayuno de 12 horas previas a la extracción, para la correcta determinación del valor).

•    Una vez obtenido el resultado, el médico determinará el valor óptimo para cada paciente, teniendo en cuenta:

  • Antecedentes personales (infarto agudo de miocardio o enfermedad vascular)
  • Antecedentes familiares (padre o madre con antecedente de enfermedad coronaria antes de los 55 y 65 años respectivamente),
  • Enfermedades concomitantes del paciente (como hipertensión arterial y diabetes mellitus)
  • Factores de riesgo (tabaquismo)