La trombosis es la formación de coágulos en el interior de las arterias o venas del cuerpo. Por lo tanto, dependiendo de la localización de los trombos o coágulos y si comprometen una arteria o una vena, serán los síntomas del paciente. Por ejemplo, cuando se forma un trombo en una arteria del corazón, se produce un infarto de miocardio, mientras que cuando esto ocurre en el cerebro, se produce una hemiplejía o accidente cerebrovascular. Menos conocido, aunque no menos importante, es la formación de coágulos en la venas de las piernas, que se conoce como trombosis venosa profunda o TVP. En algunos individuos, un fragmento del coágulo o trombo presente en la pierna se desprende y viaja con la circulación hacia el pulmón, lo que da a lugar a lo que se conoce como Embolia Pulmonar (EP).

¿Cuál es su tratamiento?

Dependiendo del sitio de trombosis o del vaso comprometido (es decir, arteria o vena) variará el tratamiento. En el caso de la TVP o EP, el tratamiento es la administración precoz de medicamentos anticoagulantes en la vena o subcutáneos y posteriormente, la utilización de anticoagulantes orales.

En la actualidad, algunas TVP o EP pueden ser tratadas en el domicilio sin necesidad de internación, solamente con el uso de medicamentos por boca. Su médico, además, puede recomendarle el uso de medias elásticas para aliviar el dolor y la hinchazón de la pierna.

¿Cómo se puede prevenir?

Las trombosis pueden ser prevenidas en gran medida, ya que el 60% de las mismas ocurre durante o después de una internación.

  • En primer lugar, los pacientes admitidos al Hospital deben ser evaluados para establecer cuál es su riesgo y, de acuerdo al mismo, instaurar tratamientos apropiados en cada caso durante la internación. Incluso, en algunas oportunidades, el mismo puede extenderse luego del alta del paciente (prevención extendida).
  • Dependiendo del riesgo que el paciente posea, los médicos pueden indicar sólo que se movilice rápidamente luego de su cirugía. En ocasiones, el profesional le prescribirá unas medias elásticas y, en los pacientes de alto riesgo, se utilizan medicamentos anticoagulantes como las heparinas, que en dosis bajas disminuyen la formación de coágulos en los miembros inferiores, con un bajo riesgo de sangrado.
  • Además, en los individuos que no hayan tenido Trombosis y que realicen vuelos de larga duración (mayores a 4 horas) son aconsejables los ejercicios de la piernas durante el vuelo, levantarse y caminar en varias oportunidades, y la utilización de medias de compresión elástica.
  • Es recomendable que las mujeres que planifiquen contracepción con anticonceptivos orales, consulten con su ginecólogo para que valore su riesgo de padecer trombosis.

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