El Día Mundial de la Salud se celebra cada 7 de abril para conmemorar la fundación de la Organización Mundial de la Salud. Todos los años se elige para esa jornada un tema específico a fin de destacar un área prioritaria de interés para la OMS

Este año el tema de interés es la inocuidad de los alimentos. La inocuidad de un alimento es la garantía de que no causará daño (por contaminación) al consumidor, cuando sea preparado o ingerido y de acuerdo con el uso a que se destine.

Los alimentos insalubres están relacionados con la muerte de unos 2 millones de personas al año, en su mayoría niños. Los alimentos que contienen bacterias, virus, parásitos, gérmenes o sustancias químicas tóxicas causan más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer.

La inocuidad de los alimentos engloba acciones encaminadas a garantizar la máxima seguridad posible de los alimentos. Las políticas y actividades que persiguen dicho fin deberán de abarcar toda la cadena alimenticia, desde la producción al consumo, para prevenir las ETA (enfermedades transmitidas por alimentos).

La población más expuesta es:

  • lactantes
  • niños
  • ancianos
  • enfermos

Los síntomas más comunes son:

  • dolores gástricos
  • vómitos
  • diarrea

Éstos aparecen entre las 24 y 72hs de la ingesta.

Las enfermedades más agudas, provocadas por tóxicos químicos, pueden tener síntomas mucho después de haber sido ingeridas. Por acumulación o por daño de tejidos, pueden provocar cáncer, deficiencias neurológicas o de las articulaciones.

Cinco claves para la inocuidad de los alimentos

CLAVE 1: MANTENGA LA LIMPIEZA

Aunque la mayoría de los microorganismos no provoca enfermedades, los microorganismos peligrosos están presentes ampliamente en el suelo, el agua, los animales y las personas. Estos microorganismos se encuentran en las manos, los paños de limpieza y los utensilios, especialmente las tablas de cortar, y el menor contacto puede conllevar su transferencia a los alimentos y provocar enfermedades de transmisión alimentaria.

  • Lávese las manos antes de preparar alimentos y con frecuencia durante su preparación
  • Lávese las manos después de ir al baño, cambiar pañales, manipular basura, fumar o sonarse la nariz.
  • Lave y desinfecte todas las superficies y equipos usados en la preparación de alimentos.
  • Proteja los alimentos y las áreas de cocina de insectos, plagas y otros animales.
  • Mantenga las mascotas fuera de la cocina.
  • Si padece Hepatitis A, diarrea, vómitos, fiebre, lesionoes cutáneas o secreciones de oídos, ojos o nariz, delegue la preparación de alimentos; de lo contrario utilice protección como guantes o barbijos, según corresponda.
  • Retire de cocina y despensa todo producto químico tóxico como insecticida, cebos para roedores, ácidos, productos para piletas, destapacañerías, etc.

CLAVE 2: SEPARE ALIMENTOS CRUDOS Y COCINADOS

Los alimentos crudos, especialmente las carnes rojas, la carne de ave y el pescado y sus jugos, pueden contener microorganismos peligrosos que pueden transferirse a otros alimentos durante la preparación y conservación de los mismos.

  • Separe las carnes rojas, la carne de ave y el pescado crudos de los demás alimentos.
  • Use equipos y utensilios diferentes, como cuchillos y tablas de cortar, para manipular alimentos crudos.
  • Conserve los alimentos en recipientes con tapa para evitar el contacto entre los crudos y los cocinados.
  • En la heladera, coloque las carnes en el estante inferior, contenidas en un recipiente que impida el goteo.
  • Los alimentos que se consumen crudos, como los vegetales y frutas, pueden ser portadores de gérmenes o tóxicos en su parte externa. Lávelos cuidadosamente siempre, y pélelos si sospecha de contaminación.

CLAVE 3: COCINE COMPLETAMENTE

Con una cocción adecuada se pueden matar casi todos los microorganismos peligrosos. Se ha demostrado en estudios que cocinar los alimentos hasta que alcancen una temperatura de 70°C puede contribuir a garantizar su inocuidad para el consumo. Existen alimentos cuya cocción requiere una atención especial, como la carne picada, los redondos de carne asada, los trozos grandes de carne y las aves enteras (ya que durante la cocción suele no alcanzarse los 70ºC).

  • Cocine completamente los alimentos, especialmente las carnes y los huevos. No consuma mayonesa casera, sin pasteurizar.
  • Hierva los alimentos como sopas y guisos para asegurarse de que han alcanzado los 70°C. En el caso de las carnes rojas y de ave, asegúrese de que los jugos sean claros y no rosados. Se recomienda el uso de un termómetro.
  • Recaliente completamente los alimentos cocinados.
  • Los hornos microondas pueden cocinar el alimento de forma desigual y dejar partes frías donde las bacterias peligrosas pueden sobrevivir. Asegúrese de que los alimentos cocinados y calentados en el microondas han alcanzado una temperatura segura de forma uniforme.
  • Algunos envases de plástico liberan sustancias químicas tóxicas cuando se calientan, por lo que no deberían utilizarse para calentar alimentos en el microondas.

CLAVE 4: MANTENGA LOS ALIMENTOS A TEMPERATURAS SEGURA

Los microorganismos se pueden multiplicar con mucha rapidez si los alimentos se conservan a temperatura ambiente. A temperaturas inferiores a los 5°C o superiores a los 60°C, el crecimiento microbiano se dificulta o se detiene. Algunos microorganismos peligros pueden todavía crecer por debajo de los 5°C.

  • No deje alimentos cocinados a temperatura ambiente durante más de 2 horas.
  • Refrigere lo antes posible los alimentos cocinados y los perecederos (preferiblemente por debajo de los 5°C).
  • Mantenga la comida muy caliente (a más de 60°C) antes de servir.
  • No guarde alimentos durante mucho tiempo, aunque sea en el refrigerador.
  • No descongele los alimentos a temperatura ambiente.
  • Los hornos microondas se pueden utilizar para descongelar alimentos, pero pueden dejar partes calientes en donde los microorganismos pueden crecer. Los alimentos descongelados en el microondas deberían cocinarse inmediatamente.

CLAVE 5: USE AGUA Y MATERIAS PRIMAS SEGURA

Las materias primas, entre ellas el agua y el hielo, pueden estar contaminadas con microorganismos y productos químicos peligrosos. Se pueden formar sustancias químicas tóxicas en alimentos dañados y mohosos. El cuidado en la selección de las materias primas y la adopción de medidas simples como el lavado y el pelado pueden reducir el riesgo.

  • Use agua segura o trátela para que lo sea.
  • Seleccione alimentos sanos y frescos.
  • Elija alimentos procesados para su inocuidad, como la leche pasteurizada.
  • Lave la fruta, la verdura y las hortalizas, especialmente si se van a comer crudas.
  • No utilice alimentos caducados.

Es necesario utilizar agua segura para:

  • lavar la fruta, la verdura y las hortalizas;
  • añadir a los alimentos;
  • preparar bebidas;
  • hacer hielo;
  • limpiar los utensilios de cocina y los cubiertos; y
  • lavarse las manos.

La mejor solución es evitar que se produzca el problema, y todos somos activos protagonistas en la prevención de las ETA, con medidas higiénicas fáciles y económicas, pero sostenidas en el tiempo.

ARTICULOS SIMILARES