Nos acercamos a fin de año, época de balances y proyectos, cierre de un ciclo calendario escolar, laboral y social, pero también época de fiestas, encuentros y celebraciones. La comida es un componente importante de estos encuentros. Así, esta etapa del año se vuelve propicia para una mayor ingesta de alimentos, sobre todo aquellos ricos en grasas, azúcares y alcohol.

Además, nuestra cultura ha incorporado la gastronomía navideña del hemisferio norte, con temperaturas muy bajas y necesidades calóricas aumentadas. Por todo esto, la suma de calorías y la sucesión de eventos, hacen de las festas un período de frecuentes excesos.

Sin embargo, podemos adecuar nuestros platos a esta época festiva, sin olvidar que el motivo y el fin es compartir y acoger, sin descuidar nuestra alimentación y salud.

Evitar los excesos

El perjuicio de los alimentos deriva de una ingesta excesiva o porque al tomarlos dejamos de ingerir otros productos necesarios para nuestra salud.

Podemos optar tanto por platos más tradicionales, como el pollo, carne al disco o peceto; o bien por otros menús más sofisticados, que incluyen recetas agridulces o pescados. Ahora bien, en ambos casos debemos evitar los excesos.

¿Cómo disfrutar de las fiestas más saludablemente?

Con unos pequeños cambios, se pueden reducir tanto las calorías como las grasas de las comidas. En primer lugar, es preferible ser moderado y probar de todo pero en pequeñas cantidades, siempre intentando compensar. Esto no significa ayunar durante todo el día y luego, por la noche, comer como si fuese la última cena, sino equilibrar las calorías que se consumen en el día. Sea un buen negociador consigo mismo. Prefiera alimentos bajos en calorías como ensaladas, verduras o frutas durante el día para después disfrutar de algún plato más calórico a la noche.

  • Opte por una entrada más liviana: en lugar de mayonesas de aves, tablas de fiambres, quesos y embutidos,  prefiera hacer una variedad de bastoncitos de verduras, dips con quesos untables descremados, con el agregado de hierbas. También puede probar con fiambres magros como el lomito horneado, jamón cocido natural o pavita.
  • Deshágase de la piel: al preparar aves, elimine la piel antes de cocinar para reducir la cantidad de grasa. Para que no quede tan seco puede acompañarse con alguna salsa o aderezo de quesos blancos descremados, mayonesas bajas calorías o mostaza.
  • No a la grasa: al cocinar carnes o pollo, hágalo en asaderas con rejilla para que la grasa, al derretirse con el calor del horno, drene y caiga.
  • Tamaños de las porciones: si en la mesa uno mismo se sirve la comida, use platos pequeños para no cargarlos demasiado. Cuanto más grande sea el plato, más cantidad de comida servirá en el mismo.
  • Verduras, verduras y más verduras: presente como guarnición verduras preparadas de diferentes maneras ya sean frescas en ensaladas, asadas, al vapor o hervidas y condimentadas con aderezos bajos en grasas como vinagretas. La ventaja de este grupo de alimentos es que sacia más fácilmente debido a la fibra que posee, pero a la vez es bajo en calorías.
  • Modere el consumo de alcohol: las bebidas alcohólicas son extremadamente calóricas, por lo tanto, por cada vaso de alcohol que beba alterne con otro de agua, que brinda saciedad y no aporta calorías.
  • En cuanto a los postres: un plato de frutas cortadas en láminas, brochetes o ensalada de frutas. Los helados de agua son una alternativa deliciosa con pocas calorías, así como también las mousses preparadas con claras batidas a nieve, edulcorante y puré de frutas.

Calorías para tener en cuenta

Alimento Cantidad Calorías (kcal)
Pan dulce 1 rebanada fina 180
Budín inglés 2 rodajas 160
Frutas secas 1 puñado 185
Garrapiñada 1 puñado 300
Maní con chocolate 1 puñado 280
Turrón ½ Chico 50
Mantecol 50 gr 260
Champagne dulce 1 copa 180
Champagne extra brut o demi 1 copa 130
Cerveza rubia 1 lata 150
Cerveza negra 1 lata 200