Rápida sospecha, diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado…

Una alimentación saludable debe ser variada, equilibrada y completa para que se cubran las necesidades de carbohidratos, grasas, proteínas, fibras, vitaminas, minerales y también el agua que necesita el cuerpo, permitiendo mantener un óptimo estado de salud. Esto no varía en el caso de las personas celíacas.

La celiaquía es una enfermedad hereditaria y autoinmunitaria en la cual la superficie absortiva del intestino delgado resulta dañada debido a la intolerancia al gluten, proteína que se encuentra en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC), cuyo principal componente es la gliadina. Esto afecta la capacidad del intestino para absorber los nutrientes en forma adecuada. Su tratamiento consiste simplemente en eliminar “el pan nuestro de cada día” y todos aquellos alimentos que puedan contener, lícita o ilícitamente, gluten de TACC.

La enfermedad celíaca tradicional se caracteriza por presentar un cuadro clínico rico en signos y síntomas que constituyen el llamado Síndrome de Malabsorción (SMA).

La rápida sospecha, el diagnóstico oportuno y una dieta estricta, sin TACC acompañada de “sabiduría familiar” y correctas pautas culturales, convierten lo que puede ser una grave enfermedad en algo que más se parece a un modo de ser.

El órgano de choque de esta particularidad es, preferentemente, el intestino delgado.

Para padecer la celiaquía se requieren ineludiblemente tres protagonistas:

  • La condición genética (constante absoluta).
  • La ingestión del gluten (variable absoluta).
  • La respuesta inmune (constante o variable relativa).

La celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y productos derivados de estos cuatro cereales.

Pueden padecerla tanto niños como adultos. Actualmente, la incidencia es mayor en mujeres que en varones.

¿Cuáles son los síntomas?

La enfermedad celíaca presenta un cuadro clínico complejo y los síntomas pueden variar significativamente de una persona a otra. Dicha variabilidad es parte de la razón por la cual el diagnóstico con frecuencia se retrasa.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza a través del dosaje de anticuerpos específicos en sangre y el definitivo a través de la biopsia intestinal que se debe efectuar antes de iniciar el tratamiento.

La detección temprana y el tratamiento oportuno revisten fundamental importancia para evitar complicaciones secundarias de esta patología.

¿Cuál es el tratamiento?

Hasta el presente no existe terapia farmacológica para tratar la enfermedad. Una vez diagnosticada, la sintomatología revierte con una dieta estricta de alimentos libres de gluten, que deberá mantenerse de por vida.

¿Qué alimentos contienen gluten?

El gluten se encuentra presente en los cereales de trigo, avena cebada y centeno (TACC) y sus derivados, por lo cual las personas celíacas deben evitar estos cereales y todos aquellos productos elaborados en base a ellos, como son:

  • Harinas de TACC y todos sus derivados.
  • Alimentos industrializados que puedan tener gluten en su composición, ya sea como espesante, estabilizante, etc.
  • Medicamentos que puedan contener gluten como excipiente (consulte a su médico).

Es decir que deberán consumir todos aquellos alimentos libres de gluten o sin TACC.

La enfermedad puede presentarse en cualquier momento de la vida, desde la lactancia hasta la adultez avanzada.

Actividad Física

Es importante combinar una buena alimentación con actividad física regular ya que favorece el funcionamiento general de nuestro cuerpo, la movilidad, la fuerza muscular, la vitalidad, la respiración y además, nos ayuda a controlar la ansiedad, el estrés y mantener un peso adecuado.

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