Es sabido que los nietos son un gran orgullo para los abuelos. Por eso, en estos tiempos actuales donde cada vez más los padres trabajan y pasan muchas horas fuera del hogar, es que este vínculo se vive con mucha intensidad.
A su vez, está comprobado que los nietos pueden ofrecer numerosos beneficios al desarrollo cultural, mental y físico de los abuelos.

Entre las situaciones más importantes de este vínculo abuelos-nietos, podemos distinguir:

  • Pueden aprender con sus nietos: acercándose más a las nuevas generaciones, los adultos mayores puede aprender a usar la computadora, por ejemplo. Este es otro elemento que puede influir directamente en su sentimiento de ser útiles y en sus niveles de felicidad.
  • Los nietos ayudan a ejercitar la memoria. Cuando un nieto comienza a cuestionarse de su origen regularmente recurren a los abuelos con preguntas acerca de su familia reciente y también de la más antigua. Algunas preguntas podrían ser: ¿Cuántos tíos tengo?, ¿Porqué viven en otro país?, ¿Y cómo se llaman tus papás? Con esto, el cerebro se ejercita, además que te une de forma generacional con tu nieto.
  • Los nietos son una fuente incondicional de amor. Si algo saben dar los niños pequeños son besos, abrazos y ayuda (siempre y cuando los abuelos establezcan una relación de confianza con ellos).
  • Los niños ayudan a “parar” el tiempo. Cuando los niños pasan la tarde en casa de los abuelos, los ayudan a “alejarse de todo”, de la vorágine y la aceleración diarias (recibe atención, tiempo, tiempo para conversar, para escuchar y para jugar).

Para una relación saludable con los nietos, es muy importante establecer  límites entre padres y abuelos, por el bien de todos.