“La previa” es la forma más común de consumo episódico excesivo de alcohol por parte de los jóvenes. Éste se caracteriza por tomar una gran cantidad en un corto período de tiempo.

Esta práctica es muy peligrosa porque aumenta el riesgo de accidentes de tránsito, intoxicación etílica, violencia, sexo no seguro y embarazo no deseado.

¿Cuáles son sus efectos?

Tomado en cantidades pequeñas o moderadas provoca euforia, desinhibición y disminución del sentido del ridículo y de la ansiedad. Todo ello es interpretado por los consumidores como un efecto estimulante.
Tomado en cantidades mayores, se produce la embriaguez, caracterizada por alteraciones del comportamiento, reducción de la facultad de autocrítica, mala coordinación de los movimientos y alteración de la capacidad perceptiva o lo que es lo mismo:

  • impulsividad
  • subestimación de los riesgos
  • mayor afectación psicomotriz

Cantidades aún mayores pueden provocar sopor y, eventualmente, un estado de coma. Esto puede comportar riesgo de muerte por aspiración del vómito estando inconsciente, por hipotermia o por traumatismo cerebral fruto de una caída.