Es quizá la comida más importante del día, la cual permite cubrir las necesidades que se presentan en el transcurso de la noche mientras se duerme, recuperar las energías y aguantar la jornada de trabajo.

Si no desayunamos nos sentiremos más cansados y con falta de concentración. En edades escolares esto tiene consecuencias importantes ya que condiciona el aprendizaje y conlleva a un descenso del rendimiento escolar.

El desayuno debe aportar entre un 20-30% de las calorías que necesitamos al día, ser completo y variado. Un buen desayuno debe estar formado por:

  • Lácteos: (leche, yogures, quesos, cuajada, requesón) nos aportan proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales, especialmente calcio.
  • Cereales: (pan, galletas, cereales para desayuno) aportan principalmente hidratos de carbono que dan energía. También vitaminas y minerales.
  •  Frutas / jugos: aportan agua (90 – 95%), hidratos de carbono, minerales, vitaminas y fibra.