La cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad, es una herramienta determinante para poder tratar situaciones de obesidad severa que ponen en riesgo la integridad de la persona, tanto física como psíquica.

Objetivos

  • Descenso del 50% o más del exceso de peso en el primer año de postoperatorio
  • Disminución de las enfermedades asociadas
  • Mejorar la calidad de vida

Para lograr los mejores resultados, resulta imprescindible:

  • Buena selección de pacientes y técnicas
  • Buen seguimiento postoperatorio
  • Óptima educación alimentaria
  • Desarrollo de actividad física

De acuerdo a las técnicas empleadas, el descenso de peso va del 50 al 75% del exceso de peso del paciente, en 12 a 18 meses luego de operado.

 

Beneficios

Cuando un paciente presenta un índice de masa corporal igual o superior a 40, se considera que sufre de obesidad mórbida o severa, condición que provoca un deterioro considerable en la salud. Este tipo de obesidad se asocia con problemas graves de salud como las anormalidades metabólicas (diabetes mellitus, alteraciones en el colesterol y los triglicéridos e hipertensión arterial), que pueden provocar enfermedades cardio y cerebrovasculares. También suele traer aparejadas otras afecciones como problemas en el aparato locomotor, cáncer o complicaciones respiratorias.

El tratamiento quirúrgico brinda en la actualidad la respuesta más efectiva a largo plazo en la mayoría de los pacientes con obesidad extrema, tanto para la disminución de peso y sus problemas asociados, como para mejorar la movilidad, apariencia y autoestima, entre otros aspectos.

 

¿Soy un candidato a la cirugía?

Los candidatos para la Cirugía Bariátrica deben cumplir con los siguientes criterios:

  • Tener un Índice de Masa Corporal (IMC) de 40 o mayor, o entre 35 y 40, con enfermedades asociadas a la obesidad.
  • Tener entre 18 y 65 años de edad.
  • No sufrir ningún problema psico-emocional o médico que pudiera hacer innecesariamente alto el riesgo de la cirugía.
  • No debe ser adicto a drogas y/o alcohol, o estar dado de alta de un programa de tratamiento con menos de un año de abstinencia.
  • Adquirir un compromiso personal a seguir las indicaciones médicas, nutricionales, de ejercicio y de laboratorio.

 

¿Cuáles son sus riesgos?

La cirugía bariátrica no está exenta de riesgos. Por ello, los estudios preoperatorios permiten evaluar y tomar las precauciones adecuadas a fin de transitar solamente por el denominado riesgo permitido, que es aquel mínimo que uno corre a fin de obtener un beneficio.

La evaluación adecuada preoperatoria del paciente, sumado al entrenamiento del equipo de profesionales intervinientes y al uso de elementos adecuados, transforman el riesgo de las operaciones bariátricas en mucho menor que el que tienen los obesos por esta condición en sí misma, si no se les da una solución adecuada a este problema.

¿Cuáles son los principales riesgos de la cirugía Bariátrica?

Cuando hablamos de riesgos, debemos dividirlos a estos en dos categorías. Por un lado están los riesgos propios de una intervención quirúrgica realizada bajo anestesia general, que se basan fundamentalmente en el sustrato de quien vamos a operar: un paciente obeso y enfermo. Este paciente es considerado de riesgo para cualquier procedimiento quirúrgico, si no se toman los recaudos necesarios. Sin embargo, al tratarse la cirugía Bariátrica de un procedimiento programado, el paciente llega al quirófano muy preparado, y con un tratamiento previo que minimiza los riegos.
Hay una segunda categoría de riesgos, que tienen que ver con este tipo de cirugía en sí (bariátrica), pero éstos son de los más bajos dentro del área de las “cirugías mayores digestivas”. Como ésta es una cirugía que se realiza mucho en la actualidad, los especialistas han adquirido una gran experiencia y eso disminuye las complicaciones. Los riegos posibles se asocian a la filtración, a la pérdida de material de líquido intestinal o gástrico fruto de un escape de contenido gástrico o intestinal por la línea de sutura, el sangrado, existiendo otras complicaciones que se presentan con menor frecuencia.

También es importante destacar que si uno compara los riegos de mortalidad por la cirugía frente a los riesgos de mortalidad por la prevalencia de la obesidad, según estudios poblacionales bien diseñados, mueren más pacientes a causa de la obesidad y las enfermedades vinculadas, que por la cirugía.
Sin duda la tasa de complicaciones de la cirugía bariátrica de hace 20 años, con técnica tradicional, no es la misma que la de hoy, basada en el conocimiento de nuevas técnicas menos invasivas, incisiones pequeñas, menos infecciones en heridas, menos hernias, tiempos de cirugía cortos, con movilización precoz. La técnica laparoscópica requiere de 4 o 5 incisiones de no más de un centímetro.

¿Qué porcentaje de éxito tiene la cirugía?

Cuando hablamos de éxito de la cirugía bariátrica, debemos dividirlo en dos grandes puntos: la pérdida de peso y la reversión de enfermedades asociadas a la obesidad que tiene el paciente (co-morbilidades).

Con respecto a la pérdida de peso, la forma en la que lo evaluamos es en base al exceso de peso que tiene el paciente, y cuánto de ese exceso pierde tras la cirugía. En primer lugar determinamos cuál sería el peso ideal del paciente y a partir de ese dato medimos cuál es el grado de sobrepeso. El 50% de reducción de ese exceso de peso, como mínimo, es el punto de corte para decir que la cirugía dio resultados. A partir de ese piso se pueden obtener resultados buenos, muy buenos y excelentes. Estadísticamente el paciente promedio baja entre el 50 y el 90% de exceso de peso, y eso lo logra entre un 70% y un 80% de los pacientes operados. O sea que hasta un 80% de los pacientes logra bajar por lo menos un 50% del exceso de peso. El otro elemento que podemos medir es de qué manera la cirugía redujo no sólo el sobrepeso sino también la incidencia de enfermedades asociadas a la obesidad.

 

Aspectos postoperatorios asociados

  • Anticoncepción y Embarazo

Es importante para toda mujer en edad reproductiva saber que, producto de la pérdida del exceso de peso, en algunos casos las posibilidades de embarazo aumentan luego de la cirugía. Se recomienda mantener cuidadosamente las medidas de control de la natalidad durante el período de baja de peso, especialmente el primer año

  • Caída del cabello

Es posible que los hombres y las mujeres noten un adelgazamiento del cabello tres meses después de la cirugía. Para la gran mayoría de las personas el cabello se restablece después de un período de tiempo. Varias técnicas reducen la caída del cabello y estimulan el crecimiento. Para su recuperación se recomienda una adecuada ingesta proteica, de líquidos, suplemento adicional de zinc y calcio y el uso de ciertos champúes y acondicionadores.

  • Alteración del Hábito Intestinal

El hábito intestinal se puede alterar después de la cirugía. Usted tendrá una evacuación cada día o dos días y de menor cantidad que antes de la cirugía. Si la materia fecal no es excesivamente dura, no hay de que preocuparse. Pero si Usted se siente incómodo, consuma abundantes líquidos, especialmente agua, y alimentos con alto contenido en fibra: verduras, frutas, legumbres, semillas, pero estos productos pueden ser incluidos en la dieta después de que usted haya perdido el 75% del exceso de peso. Hasta ese momento, el suplemento dietético de fibra puede ser adicionado para balancear mejor su dieta.

  • Hipoglucemia

Mareo, fatiga, sentimiento de debilidad o palpitaciones son típicos de la hipoglucemia (baja azúcar en la sangre), causada por no comer a intervalos regulares. Si experimenta los síntomas, use colaciones que contengan proteínas y almidones (como harinas), o azúcares de frutas en cantidad moderada, en vez de azúcar para corregirlos.

  • Síndrome de Dumping

La cirugía de Bypass gástrico, usualmente (pero no siempre) causa que los individuos experimenten el “síndrome de dumping” cuando consumen alimentos o bebidas con alto contenido de azúcar (y a veces ciertas especias). Se produce una distensión del intestino, aumenta la motilidad, produciendo una respuesta neurológica con aumento del ritmo del corazón y causando sudoración, dolor de cabeza, diarrea, nauseas y vómitos. La condición puede durar de quince minutos a tres o más horas. También es posible tener síntomas similares a este síndrome al comer demasiado rápido o ingerir alimentos de alto contenido graso. En algunos casos estas molestias se atenúan con el tiempo.

  • Deshidratación

Es esencial consumir por lo menos 2 litros de agua o líquido no calórico cada día. Si hay cualquier interrupción de este patrón, causado por dificultad para tragar o náuseas, usted desarrollará varios problemas físicos indeseables.

  • Vómitos

Una causa común de vómito es comer rápido, no masticar correctamente, o tomar demasiado alimento o líquidos de una sola vez, mezclar sólidos y líquidos juntos puede también sobrepasar la capacidad de la bolsa gástrica y causar vómito.

 

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