Estar prevenido es la mejor decisión

Medicamentos según cada caso particular

Antihistamínicos de uso oral y corticoides ya sean orales o inyectables deberían ser parte del botiquín de cualquier paciente alérgico, pero por otra parte deberán individualizarse los fármacos a llevar de acuerdo al  tipo de enfermedad alérgica que posea el viajero.

De esta forma, quienes han padecido episodios de anafilaxis, es decir reacciones alérgicas severas que pueden poner en riesgo la vida del paciente (edema de glotis) deben siempre llevar consigo adrenalina en forma de ampollas o auto inyectable, corticoides y antihistamínicos.

Por su parte, los asmáticos deben llevar sus medicamentos de uso regular si es que los tuviesen, y el broncodilatador de rescate como es el salbutamol.

Aquellas personas con diagnóstico de angioedema hereditario (edemas de la piel, las mucosas y los órganos internos que pueden resultar letales) deberán llevar consigo su ampolla de Icatibant para el tratamiento de sus crisis.

Alergias alimentarias

Es muy importante, para quienes padecen alergias alimentarias, conocer la dieta del lugar de destino, para no verse sorprendidos con alimentos o ingredientes que puedan ocasionarles manifestaciones alérgicas.

Dermatitis alérgica

Debe prestarse también mucha atención al cuidado de la piel en quienes padecen dermatitis alérgicas, fundamentalmente en el caso de los niños, ya que un brote alérgico puede ser de severidad. En ese caso deben llevarse los fármacos, ya sean cremas o medicamentos orales que el niño use de manera corriente.

Más allá de lo estrictamente alérgico recordemos siempre la importancia de la protección solar en los meses de verano. Esto evitará no solo reacciones tipo urticaria en la piel sino también los efectos destructores que ocasionan los rayos solares, con el potencial peligro de quemaduras.

También es importante recordar que aquellos pacientes que padezcan alergia a algún tipo de fármaco, deben tenerlo siempre presente, no sólo ellos mismo, sino también sus acompañantes e incluso en aquellos casos donde se hayan producido reacciones severas con anterioridad, llevar algún tipo de identificación que lo indique.

Por todo lo anteriormente expuesto, se recomienda una consulta al médico de cabecera en caso de padecer enfermedades alérgicas, para evitar situaciones de urgencia que puedan poner en riesgo la salud.