Para contextualizar mejor la real importancia de esta enfermedad en la vida de las personas, es indispensable comenzar explicando que en el mundo mueren unos 53 millones de personas al año, de las cuales 12 millones son causadas por Trombosis. Es decir, que 1 de cada 4 muertes es debida a Trombosis.

El TEV es una enfermedad relativamente frecuente. En la población general, 1 de cada 1000 habitantes padecerá trombosis cada año, y las mismas aumentan significativamente luego de los 70 años de edad. En nuestro país se desconocen las cifras reales de TEV, pero se estima que varios miles de pacientes por año padecerán Trombosis Venosa Profunda o Embolia de Pulmón.

Cabe destacar que en Estados Unidos y Europa, el TEV mata más personas que el SIDA, el cáncer de mama, el cáncer de próstata y los accidentes automovilísticos, combinados.

Grupos de riesgo 

Como la gran mayoría de patologías existentes, es correcto aclarar que no todas las personas tienen el mismo riesgo de tener Trombosis Venosa Profunda o una Embolia de Pulmón.

Los pacientes internados, en especial aquellos sometidos a procedimientos quirúrgicos, son los que tienen mayor riesgo de padecer TEV. En efecto, un 60% de las Trombosis ocurren durante la internación o en los 90 días posteriores a las mismas, lo que en realidad nos alienta para su prevención.

Justamente, debido a la alta frecuencia de TEV en los pacientes internados, se considera que esta enfermedad  es una importante causa prevenible de muerte en los hospitales.

Otros factores de riesgo son:

  • Las infecciones
  • La inmovilidad forzada por internaciones.
  • Los viajes de larga duración en avión
  • El cáncer
  • El uso hormonas que contengan estrógenos, como los contraceptivos orales
  • Pacientes con antecedentes familiares de TEV.