¿Tomamos los cuidados necesarios para mantenernos sanos?

Muchas veces, el ritmo de vida acelerado que llevamos no nos permite ocuparnos adecuadamente de nuestra salud. Las exigencias laborales, el uso de las nuevas tecnologías y el cambio en los hábitos cotidianos provocan que dejemos de lado algunas cuestiones que deberían ser prioritarias a la hora de mantenernos sanos.

Nuestro organismo va transmitiendo alertas que demuestran que estamos teniendo falencias, abusos o excesos en determinadas situaciones, pero lamentablemente estos llamados de atención pueden ser tardíos, ya que muchas veces llegan cuando ha ocurrido un daño irreversible.

Para conocer más detalladamente cuáles son los aspectos que se deben considerar para mantenernos sanos y detectar patologías o problemas antes de que ocurran, el Dr. Gustavo Ellena, Jefe de Servicio de Clínica Médica del Hospital Privado Universitario de Córdoba, explica qué significa el Control Periódico de Salud y su importancia para el bienestar general.

Control Periódico de Salud

Queremos promover la consulta oportuna para un “Control Periódico de Salud”, permitiendo que cada vez más pacientes puedan prevenir enfermedades antes que aparezcan.

Durante la consulta para un Control Periódico de Salud, el médico realizará un interrogatorio profundizando acerca de diversos aspectos tales como sus antecedentes, hábitos tóxicos y medicamentos que toma regularmente, entre otros.

Además, se realizará un examen físico completo con algunas particularidades según la edad y el sexo del paciente, para luego acordar acciones y rutinas a favor de la salud, estableciendo de manera conjunta las estrategias para cuidarla y mantenerla. Por ejemplo, hacer completar el esquema de vacunación o ayudar y guiar al paciente a dejar de fumar.

Finalmente, solicitará estudios complementarios cuando correspondan. En función de esta aclaración, no en todos los casos son necesarios y no son los mismos estudios para todo el mundo más allá que existen consensos internacionales que le permiten al médico saber qué debe solicitar en cada caso.

Estos estudios pueden estar condicionados por datos del interrogatorio previo o por hallazgos durante el examen físico, los cuales apuntan a diagnosticar enfermedades prevalentes, muchas veces silenciosas, como la diabetes mellitus o la hipercolesterolemia como así también enfermedades neoplásicas (malignas) en estadíos tempranos, es decir cuando pueden ser curadas en un alto porcentaje de casos, como el cáncer de mama en la mujer, de próstata en el hombre o de colon en ambos sexos.

La tecnología y sus constantes avances han colaborado mucho en el diagnóstico preciso de determinadas patologías. Sin embargo, la mejor manera de respondernos en qué estado de salud nos encontramos es a través de la entrevista con el médico clínico y confiando que él sabe mejor que nadie qué estudios nos hacen falta.

En definitiva, la importancia de los chequeos médicos y exámenes radica en que se pueden detectar problemas antes de que ocurran. También pueden encontrar problemas a tiempo, cuando las posibilidades de cura son mayores o su tratamiento adecuado evita las complicaciones futuras y mejora la sobrevida a largo plazo.

El control periódico de salud dependerá de la edad, el sexo, el estado de salud general, la historia familiar y el estilo de vida (qué come, cuán activo se mantiene, si fuma, entre otros factores).

Es muy importante que toda persona adulta  se realice al menos un chequeo médico al año.

Comúnmente un chequeo incluye

  • Interrogatorio
  • Examen físico
  • Estudios complementarios (los que corresponden)
  • Consejo médico
  • Inmunizaciones

En personas jóvenes sin sintomatología, los médicos recomiendan que no se dejen pasar más de dos años sin hacer una consulta.

Distintas situaciones que se viven a diario en el consultorio

Los análisis me dieron bien: a veces los análisis dan buenos resultados y producen confusión ya que se puede pensar que: “si todos los análisis me dan bien, no hace falta que cambie mis hábitos, aunque sé que son poco saludables.” Sin embargo si esa persona fuma, el daño que se hace no tiene porqué salir en un estudio, lo mismo sucede si es hipertensa o tiene obesidad. Estas serán las situaciones que habrá que atender en la consulta, entendida más que como una verificación de parámetros, como una oportunidad de ganar salud.

Me da miedo el chequeo: algunas personas llevan una importante carga de aprehensión: “no me hago un chequeo porque me da miedo que me encuentren algo” y pasan varios años sin concurrir a la consulta.

La falta de miedo: “si no me duele nada, no me va a pasar nada”, son algunas de las frases elegidas por los hombres. En principio, las mujeres suelen tener más incorporados los beneficios de los controles en salud.

Pocas veces podrá lograr todo lo que planea para  volver a contárselo a su médico de confianza. Es importante que si usted no logra modificar sus rutinas como lo pactó con él, concurra igual a su control periódico para buscar juntos alternativas más viables.