El cáncer de piel es un problema de salud pública que se multiplica de forma alarmante en nuestra población. Para combatir esta enfermedad la educación social es fundamental.

Tipos de tumores en la piel

Los dos tipos de tumores que pueden aparecer más frecuentemente en la piel son:

- Los epiteliomas o carcinomas: Hay a su vez dos tipos: el basocelular y el espinocelular.
- El melanoma.

¿Qué es un melanoma?

El melanoma es un tumor maligno que se localiza en la piel y más raramente en otros órganos. Puede desarrollarse sobre un lunar previo o bien sobre piel sana. Habitualmente son oscuros.

Aparecen como consecuencia de una transformación maligna de las células encargadas de producir el pigmento de la piel: los melanocitos.

El melanoma cutáneo ha incrementado su incidencia en las últimas décadas, especialmente en la población de raza blanca, más que ningún otro tipo de cáncer, siendo el responsable de casi el 90% de las muertes producidas por los tumores cutáneos malignos.

¿Cómo se diagnostican?

Habitualmente el diagnóstico se sospecha clínicamente pero siempre se necesita su confirmación mediante el estudio de la lesión al microscopio.

La importancia del diagnóstico temprano

La consulta y revisión periódica con el dermatólogo es lo más importante. Puede ayudar también en la detección temprana del melanoma la autoexploración de la piel, un procedimiento fácil de llevar a la práctica.

Cabe pensar que pueden detectarse fácilmente los cambios sufridos en un lunar o la aparición de uno nuevo. Sin embargo, a veces los cambios en los lunares son muy sutiles y difíciles de detectar, tanto por la persona que los tiene como incluso por el dermatólogo que le examina. Otras veces el número de lunares es tan elevado que es prácticamente imposible controlarlos todos. De aquí la importancia de tener nuevas herramientas diagnósticas y de seguimiento que sean más objetivas para valorar estas lesiones.

El diagnóstico temprano de este tumor es crucial ya que cuanto antes se extirpe mejor es el pronóstico. Si se detecta tardíamente el melanoma puede haber pasado ya a la circulación y haberse implantado en otros órganos (hecho conocido como metástasis).

¿Cómo reconocer cambios en el lunar?

Existen unas recomendaciones básicas de gran utilidad, recogidas en la regla ABCD, que pueden ayudar a detectar una posible transformación de un lunar hacia un melanoma.

Hay muchos lunares que tienen alguna de estas características sin que esto implique que nos encontramos ante un melanoma:

  1. “Asimetría” del lunar. Los lunares suelen ser redondeados y simétricos, mientras que los melanomas suelen ser asimétricos.
  2. “Bordes” irregulares. Los lunares tienen, a diferencia del melanoma, los bordes regulares.
  3. “Coloración”. Suele ser homogénea en los lunares mientras que en los melanomas suelen observarse diferentes colores y tonalidades.
  4. “Diámetro” de los lunares. No suelen rebasar los 6mm, mientras que los melanomas suelen tener un tamaño mayor.

Dermatoscopía

Sí, dicha técnica se denomina Dermatoscopía. Esta técnica consigue de una forma no invasiva (apoyando únicamente una lente sobre la piel y usando un tipo de luz especial), aportar una información sobre las características del lunar distinta a la obtenida con la visualización directa con el ojo.

Además, existe una poderosa técnica, llamada dermatoscopia digital, que permite examinar toda la superficie de la piel del paciente y registrar con altísimo detalle la forma, ubicación, tamaño y color de las lesiones. Así, se puede obtener un mapa digital de lunares y lesiones sospechosas que los médicos especializados analizan y comparan periódicamente.

Dermatoscopía digital: ventajas

  • Se pueden comparar los lunares de una forma objetiva en visitas sucesivas y detectar cambios en el tamaño, la pigmentación, forma, etc.
  • Pueden detectarse lunares de nueva aparición.
  • Con esta tecnología se evitan cirugías innecesarias. Hay lunares que clínicamente tienen mal aspecto, pero con dermatoscopía se ve que son benignos y que por lo tanto no es necesario quitar.
  • Permite hacer un diagnóstico clínico con mayor precisión. La dermatoscopía consigue hacer transparente la capa más superficial de la piel, la córnea, y ver el interior del lunar.
  • Es capaz de distinguir tumores cutáneos de otras lesiones benignas como queratosis seborreicas o angiomas. En ocasiones el diagnóstico clínico puede ser difícil, pero con la ayuda de la dermatoscopía la fiabilidad diagnóstica es mucho mayor.

El análisis digitalizado de los lunares mediante dermatoscopía supone un gran avance en la prevención y diagnóstico precoz del melanoma y de otros tumores de piel, así como en el seguimiento de los lunares.

La incorporación de esta tecnología en el Servicio de Dermatología del Hospital Privado  permitirá realizar un mejor seguimiento de nuestros pacientes y ser más precisos en el diagnóstico.

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