Es indispensable tomar conciencia sobre cómo prevenir algunas enfermedades y conocer más detalles de sus síntomas para que nos encuentren bien informados.

¿Qué es el asma?

Es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta las vías respiratorias. Se caracteriza por historia de síntomas recurrentes como sibilancias (sonido que hace el aire al pasar por las vías respiratorias congestionadas), dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos, que varían en severidad y frecuencia de una persona a otra. La respuesta aumentada de los bronquios a distintos estímulos (llamada hiperreactividad) genera obstrucción y disminución variable del flujo de aire que entra y sale de los pulmones, causante de los síntomas. Estos pueden aparecer varias veces al día o a la semana, y en algunas personas,  se agravan durante la actividad física o por la noche.

El asma es una de las principales enfermedades no transmisibles del mundo, comprometiendo entre el 1 al 18 % de la población, según los diferentes países. En Latinoamérica hay aproximadamente 40 millones de enfermos, y en Argentina, 1 de cada 10 personas tiene asma. El dato curioso es que más de la mitad de ellos, no lo saben.

Pero entonces… ¿Por qué aparece el asma?

No se puede identificar una única causa para que alguien desarrolle esta enfermedad. Sin embargo, se sabe que hay determinados factores que aumentan la probabilidad de que un individuo sea asmático:

  • Predisposición genética: aproximadamente la mitad de los asmáticos tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Sin embargo, aún no se conocen los patrones genéticos que determinan la transmisión a generaciones sucesivas.
  • Atopía: capacidad del individuo para desarrollar una respuesta alérgica frente a diversos estímulos. Si bien todos los asmáticos no son alérgicos, algo más de la mitad de las personas con atopía padecen asma.
  • Tabaquismo materno durante el embarazo
  • Exposición ambiental a sustancias inhaladas: alérgenos dentro de las viviendas, el humo del tabaco, irritantes químicos o la contaminación atmosférica.

¿Cómo se diagnostica el asma?

El diagnóstico de asma debe considerarse ante:

  • Síntomas y signos característicos, habitualmente variables, de predominio nocturno o de madrugada y provocados por diferentes desencadenantes.
  • Historia familiar de asma y/o alergia
  • Los hallazgos del examen físico, siendo las sibilancias el signo más característico.

Dado que ninguno de estos síntomas son específicos de asma, se recomienda realizar una espirometría con prueba broncodilatadora para confirmar el diagnóstico de asma y valorar objetivamente su gravedad.

Los síntomas de asma se pueden presentar a cualquier edad: nunca se es muy viejo para poder ser diagnosticado como asmático. A pesar de que los síntomas de asma son similares, existen en la infancia rasgos que la distinguen de la forma del adulto, los cuales deben considerarse al momento de hacer el diagnóstico.

Si tengo asma, ¿cuál es su mejor tratamiento?

Aunque el asma NO se puede curar, se puede controlar con un tratamiento adecuado, gracias al cual se puede desarrollar una vida totalmente NORMAL. Que el paciente conozca su enfermedad es indispensable para logar un tratamiento adecuado. Siempre repetimos “al asma no hay que tenerle miedo, sino conocerla y respetarla“. No subestimar los síntomas es primordial.

Algunas personas con asma leve, solo necesitan tratamiento cuando tienen síntomas, no obstante muchos pacientes suelen necesitar medicación diaria para prevenir la aparición de los síntomas, aparte de una medicación adicional para cuando estos aparecen. Estos tratamientos deben ser indicados y controlados por su médico y es esencial que se enseñe el correcto uso de los distintos dispositivos (aerosoles y/o inhaladores de polvo seco) para realizar adecuadamente el tratamiento.

Básicamente los fármacos para el manejo del asma son 4:

  • Antiinflamatorios inhalados
  • Broncodilatadores inhalados de acción rápida
  • Combinación de antiinflamatorios inhalados + broncodilatadores de acción prolongada
  • Comprimidos antiinflamatorios

Es importante que su médico le entregue por escrito un plan a seguir en caso de empeoramiento de los síntomas de asma, el cual se basará en reconocer precozmente el deterioro de su condición respiratoria.

¿Cuándo debo contactar a mi médico o asistir a Emergencias?

Llame al médico si:

  • Una crisis requiere más medicamento de lo recomendado.
  • Los síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento.
  • Presenta dificultad respiratoria al hablar.

Concurra a emergencias si presenta los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar estando reposo.
  • Ansiedad o sensación de desasosiego debido a la dificultad respiratoria.
  • Dolor torácico intenso.
  • Coloración azulada de los labios y la cara.
  • Pulso rápido.
  • Sudoración.
  • Somnolencia, confusión, desorientación.

Consejos y recomendaciones para prevenir y controlar el asma

Algunos consejos útiles para  evitar la aparición de los síntomas de asma y reducir la frecuencia de las crisis son :

  • Tomar la medicación tal y como lo indica el médico. No automedicarse ni abandonar los tratamientos.
  • Una vez que se identifica qué cosas o situaciones generan crisis asmáticas mantenerse alejado o evitar, en la medida de lo posible, el contacto con estos elementos.
  • Evitar el consumo de tabaco de forma activa (NO fumar) y/o exposición a humo de tabaco ambiental (tabaquismo pasivo).
  • Eliminar de la casa el humo del tabaco. Fumar fuera de la casa no es suficiente. Los miembros de la familia y visitantes que fuman fuera de la casa transportan residuos del humo del tabaco hacia adentro en sus ropas y cabello, lo cual puede desencadenar síntomas de asma.
  • Mantener la casa limpia. Quitar las alfombras y/o aspirarlas regularmente. Mantener los niveles de humedad bajos y arreglar los escapes de gas de los calefactores.
  • No tener animales dentro de la casa.  Si por alguna razón el animal no se puede sacar de la casa, éste debe mantenerse fuera del dormitorio.
  • Aunque aparentemente no exista ningún síntoma y no tenga problemas para respirar se debería acudir al control médico dos o tres veces al año. Esto ayudará a prevenir posibles ataques.
  • Si habitualmente el ejercicio incrementa sus síntomas respiratorios, debe utilizar  broncodilatadores de acción rápida 15 a 20 minutos previo a dicha actividad.
  • Es importante conocer los signos de una crisis asmática y aprender cómo actuar en esas situaciones.
  • Solicitar el consejo de un especialista en el manejo del asma si a pesar de estar tratado no logra controlar sus síntomas.

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