Los tres grandes factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular son la hipertensión, el tabaquismo y el colesterol. Diabetes y obesidad también juegan un rol fundamental.
Se estima que un 54% de ACV y un 47% de pacientes con enfermedad coronaria se relacionan a un mal manejo de la presión arterial.

¿Cuál de estos factores es el de mayor índice de muertes a nivel mundial?

El tabaquismo es responsable de alrededor de 5.000.000 de muertes anuales (un 9%), de las cuales alrededor de 1.6 millones son de causa cardiovascular. El tabaco es la causa modificable número uno en la formación de placas de colesterol, responsable del infarto de miocardio.
A su vez, los niveles elevados de colesterol son responsables de alrededor de un 56% de muertes por infarto de miocardio y de un 18% de muertes por ACV, que equivalen a un total de 4.4 millones de personas al año. La falta de actividad física, la dieta rica en grasas animales y aceites vegetales procesados son los grandes responsables de estos cambios.

Por otro lado, la diabetes, es una de las enfermedades que, gracias al sedentarismo y aumento de peso, se encuentra en franco ascenso. Se calcula que alrededor de 366 millones de personas de todo el mundo, el 8,3% de los adultos, tienen diabetes en 2011. Si estas tendencias continúan, para 2030, alrededor de 552 millones de personas, o un adulto de cada 10, tendrán diabetes.
El incremento en la obesidad y sobrepeso de la población en países desarrollados va de la mano de un incremento en el consumo de calorías.
La enfermedad cardiovascular es una epidemia global, siendo el infarto de miocardio la causa número uno de muerte en países desarrollados y acercándose a los primeros puestos en países subdesarrollados. Es por ello que hacer hincapié en los programas educativos e intervenciones en nuestras comunidades es la forma de luchar contra ella.

¿Qué se puede hacer para prevenir los infartos de miocardio y ataques cerebrales?

Actividad física: 30 minutos al día de actividad aeróbica moderada (caminatas, running o bicicleta) al menos 5 días a la semana. Si la meta es bajar de peso, 60 minutos como mínimo es lo que se recomienda.

Dieta balanceada para mantener un peso adecuado:
a. Dieta rica en vegetales y frutas
b. Alimentos con alto contenido de fibras y granos
c. Consumir pescado, al menos dos veces por semana
d. Limitar el consumo de grasas saturadas y grasas trans, eligiendo preferentemente carnes magras y vegetales alternativos, leches descremadas o parcialmente descremadas y minimizando el consumo de grasas parcialmente hidrogenadas.
e. Limitar el consumo de bebidas y alimentos con alto contenido de azúcares, como gaseosas y jugos artificiales.
Preparar los alimentos sin sal y agregarle poca sal al plato. Buscar y utilizar condimentos alternativos como pimienta, limón o ajo.
Moderar el consumo de alcohol.
Dejar de fumar: discutir acerca de terapias alternativas para dejar el cigarrillo es una buena opción y debe ser hablado con el médico.

En el caso de tener enfermedad cardiovascular establecida (infarto, enfermedad en las coronarias o ACV), es fundamental el seguimiento en consultorio con su clínico o cardiólogo de cabecera, al menos dos veces al año. El correcto uso de los medicamentos y cambios en estilo de vida previene la progresión de la enfermedad y aparición de nuevos eventos.

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