• ¿Cómo puedo contagiarme?
  • ¿Cómo se produce la trasmisión de una persona a otra?
  • ¿Qué puedo hacer para prevenirla?

La hepatitis viral aguda es una enfermedad autolimitada caracterizada por una respuesta necroinflamatoria del hígado afectado. El hígado es un órgano vital que procesa los nutrientes, ejerce una función desintoxicante y sintetiza proteínas. Cuando el hígado está inflamado o dañado, su función puede verse afectada. En la mayoría de los casos, la hepatitis es provocada por un virus.

No se puede tomar medidas de prevención solamente con personas que saben que la padecieron. La mayoría de las hepatitis virales agudas no producen síntomas, por lo que sólo se la pude diagnosticar mediante análisis de sangre. Muchas veces cursan como un cuadro viral inespecífico, que se asemeja a una gripe o a un malestar intestinal.

Las hepatitis virales son causadas más frecuentemente por los virus de hepatitis A, B y C.

En otros casos, el consumo excesivo de alcohol, las toxinas, algunos medicamentos y determinadas afecciones médicas también pueden causar hepatitis. Tanto la hepatitis A como la hepatitis B tienen vacuna, las cuales se encuentran incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación, por lo que es importante recordar que todas las personas pueden vacunarse.

Lamentablemente para la hepatitis C no existe aún vacuna, pero si se puede prevenir si no se comparten agujas, jeringas o elementos cortopunzantes con otras personas, exigiendo el uso de materiales descartables o esterilizados al hacerse tatuajes, piercings o implantes, y si se usa preservativo desde el comienzo de todas sus relaciones sexuales.