UN ACCIDENTE NO ES UNA FATALIDAD. ES FALTA DE PREVENCIÓN

Las lesiones no intencionales son la causa más frecuente de muerte y enfermedad
en los adolescentes. Los factores de riesgo se conocen y se pueden prevenir, tomando
las precauciones necesarias.

Los chicos crecen y se independizan. Cada vez más temprano inician la búsqueda y
descubrimiento del mundo. Los padres no siempre sienten que pueden estar tranquilos. Los riesgos a los que se exponen al salir a lugares muchas veces desconocidos para los adultos hacen necesarios diálogos que respalden a los adolescentes, que los haga sentir mejor equipados
para los desafíos que deben afrontar.

¿Qué temas se deben priorizar?

En la calle
El importante porcentaje de lesiones que los jóvenes sufren en el tránsito hace necesario que conozcan bien las reglas de tránsito y seguridad en el manejo de vehículos.

En automóviles

Todos los pasajeros deben llevar el cinturón de seguridad. La responsabilidad de usar el cinturón y de una conducción segura es de los padres, que deben educar con el ejemplo. Se recomienda postergar hasta los 18 años la conducción independiente de automóviles. En la etapa de aprendizaje, es  aconsejable el acompañamiento y educación vial por parte de los padres.

En motocicletas

Las lesiones más frecuentes son los traumatismos de cráneo, por falta
de uso del casco.
Sólo pueden transportarse niños mayores de 12 años, siempre con casco. Los chicos
no deben conducir estos vehículos hasta tener la edad legal para hacerlo.
Los adolescentes tienen menor conciencia del riesgo y conductas más temerarias
cuando conducen. Por eso, es peligroso e irresponsable regalarles una moto.

Bicicletas
Asegurarse que conozca las reglas del tránsito, y que use casco protector. No es recomendable circular en horarios nocturnos.

En el agua
El ahogamiento es una importante causa de lesiones en adolescentes. Los chicos de
esta edad, incluso aquellos que saben nadar, pueden ahogarse en ríos, lagos o mar.
La causa principal es el incumplimiento de las pautas de seguridad.
No permitir bañarse en lugares no habilitados, ni zambullirse si la profundidad es
desconocida. No nadar bajo los efectos del alcohol. Nadar siempre acompañados.

Evitando el alcohol
En nuestra sociedad es común el consumo de bebidas alcohólicas desde la adolescencia. Esto aumenta el riesgo de sufrir lesiones relacionadas con el tránsito, el agua y las agresiones físicas. Enseñar los riesgos del consumo y tomar recaudos para evitarlo.
Es fundamental predicar con el ejemplo, y tener en cuenta que la influencia del grupo
de amigos condiciona a veces situaciones de riesgo. No conducir vehículos luego de consumir bebidas alcohólicas. Es una de las principales causas de choques con lesiones graves.

Evitando situaciones violentas

La violencia es un riesgo muy real para los adolescentes; se observa un aumento preocupante de actitudes violentas en la familia, en la escuela y en la sociedad en general.
Es importante lograr espacios de diálogo: donde terminan las palabras surge la violencia. Se debe enseñar desde la familia y desde la escuela a resolver los conflictos sin violencia.