Es una fibrosis progresiva, con características destructivas de la glándula hepática

¿Cómo se produce?

  • Hepatitis virales crónicas (B y C)
  • Brucelosis
  • Equinococosis
  • Sífilis congénita
  • drogas (metotrexato, vitamina A, amiodarona, perhexilina, alfa metil dopa, oxifenacetina)
  • Enfermedades autoinmunes (hepatitis autoinmune)

Las distintas causas producen lesión hepática de manera similar, esto es inflamación crónica persistente, con formación de fibrosis progresiva, hasta la conformación de cirrosis.

¿Cuáles son sus signos y síntomas?

  • Fatiga (60 a 80 % de los casos)
  • Agrandamiento del lado izquierdo del higado (60%)
  • Hígado pequeño (20%)
  • Aumento del tamaño del bazo (50 a 75 %)
  • Estigmas cutáneos (arañas vasculares en el tronco, hematomas y palmas rojas)
  • Calambres musculares
  • Visualización de circulación abdominal subcutánea
  • Aumento del tamaño de parótidas
  • Trastornos sexuales secundarios:  en hombres, aumento del volumen de las mamas, disminución del tamaño testicular y en mujeres, irregularidades menstruales (dismenorrea)

Hallazgos bioquímicos: disminución del recuento de glóbulos blancos y plaquetas, elevación de las globulinas, trastornos de la coagulación de la sangre con tendencia a hemorragias, elevación de los indices de la función renal.

Hallazgos radiológicos: aumento de tamaño del bazo, hígado de aspecto nodular, bordes hepáticos irregulares, líquido libre en cavidad abdominal.

 ¿Cuáles son sus complicaciones?

  • Cáncer de hígado
  • Infección del líquido abdominal
  • Hemorragia de venas esofágicas
  • Alteraciones cerebrales funcionales por insuficiencia hepática
  • Insuficiencia renal.

¿Cuál es su tratamiento?

En cirrosis descompensada, se debe realizar el control efectivo del sangrado esofágico, uso de diuréticos, albúmina, lactulosa y antiácidos,. Reducción del aporte de líquidos y proteínas.  Adecuado soporte nutricional. Administración de rifaximina por via oral y evacuación del líquido abdominal.

Factores desencadenantes de fallo hepático en el paciente con cirrosis

  • Deshidratación por diarreas o vómitos
  • Aumento de la ingesta de proteinas
  • Constipación
  • Insuficiencia renal
  • Transfuciones de sangre
  • Infeccion del líquido abdominal
  • Extracción del líquido abdominal, sin reposición de albumina
  • Hemorragias digestivas

 

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