Una preocupación cada vez más mayor…

Es importante saber que la hipertensión arterial (HTA) ya no es una problemática que afecta solo a los adultos. Los cambios en los hábitos de vida, las malas conductas alimentarias, la obesidad y el aumento del sedentarismo en los últimos años son algunas de las causas que llevaron a convertirla en una enfermedad que también afecta a niños y adolescentes, comprometiendo su salud actual y futura.

¿Qué es la hipertensión arterial?

Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos sanguíneos que la llevan a todo el organismo. La tensión arterial es producto de la fuerza con que la sangre presiona contra las paredes de los vasos sanguíneos (arterias) a medida que es bombeada por el corazón. La hipertensión es una afección en la cual la presión que soportan los vasos sanguíneos es continuamente alta.

Hipertensión arterial en niños

La enfermedad cardiovascular sigue siendo una de las causas más frecuentes de discapacidad y muerte en diversos países del mundo. Hay claras evidencias que con un adecuado control de la presión arterial (PA) y de otros factores de riesgo desde temprana edad, disminuye la incidencia de enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular en etapas avanzadas de la vida.

El primer obstáculo que surgió fue cómo definir la HTA  en esta etapa ya que no se conocían los valores normales. Se comenzaron a obtener datos de la PA en niños, observando que la misma aumenta con el crecimiento, y se publicaron tablas de percentilos de PA basadas en la edad y sexo, a las que luego se agregó la talla. Los niveles elevados de PA en los primeros años de la vida y la historia familiar de hipertensión arterial son los predictores más importantes de hipertensión arterial en la edad adulta. Se ha estimado una prevalencia en la infancia y adolescencia del 1 al 4,5%; mientras que en adultos jóvenes entre 20 y 34 años la misma aumenta a 11.4 % para los varones y a 6,4% para las mujeres. Mientras que la HTA primaria o esencial es más frecuente en los adolescentes, las formas secundarias de HTA predominan en los preadolescentes.

¿Cómo se debe controlar la presión arterial?

Se requiere contar con los manguitos adecuados para el tamaño del brazo del niño, ya que la utilización de un mango pequeño sobrestimará la presión llevando a un sobre diagnóstico. El manguito (se considera el tamaño de la cámara inflable interior y no el de la funda que la cubre) debe cubrir el 80% de la circunferencia y 2/3 de la distancia entre el codo y el hombro. El niño debe estar sentado con el brazo apoyado a la altura del corazón y si es muy pequeño se puede sentar en las piernas de su madre. No debe estar llorando ni moviéndose. Siempre tratamos de realizar más de una toma de presión para que el niño se familiarice con la técnica y porque la primera suele ser más elevada que las posteriores.

Cuando se utilizan aparatos automáticos (método oscilométrico) hay que tener en cuenta que los mismos tienden a sobreestimar la presión sistólica y subestimar la diastólica, por lo cual si encontramos tomas altas, deberían corroborarse con método tradicional.