Comienzan las clases y con ellas, las rutinas, obligaciones y actividades. Esta época puede ser un buen momento para ordenar la alimentación de toda la familia, pero sobre todo es un buen momento para enseñarle a comer a los más pequeños del hogar. Es sumamente importante que desde edades tempranas se enseñe a los niños hábitos alimentarios saludables ya que es en esta etapa donde los mismos se consolidan y son los que van a perdurar hasta la vida adulta.

Objetivos

Lograr el máximo potencial físico e intelectual con una comida sociabilizante:

  • Generar hábitos de actividad física suficiente para liberar la ingesta calórica.
  • Conseguir la talla máxima posible y la mejor estructura ósea con un aporte correcto de calcio.
  • Evitar las caries dentales.
  • Potenciar el rendimiento escolar.
  • Prevenir los trastornos de la conducta alimentaria.

¿Cómo?

  • Estimular la comida en familia.
  • Fraccionar la alimentación en cuatro o más tomas.
  • Elaborar un menú variado para poder comprar, preparar, distribuir y consumir con criterio saludable.
  • Evitar el picoteo, los alimentos azucarados y ricos en grasas, minimizar el delivery.
  • Aumentar la actividad física escolar, la actividad no estructurada (jugar, caminar, pasear la mascota, saltar) o estructurada (deporte, gimnasio, pileta).

¿Qué alimentos debemos aumentar?

  • Lácteos descremados fortficados con calcio y vitamina D.
  • Probióticos (yogures y leches cultivadas).
  • Carnes magras, a predominio de pescado y cerdo sobre ave y vacuno.
  • Frutas frescas, secas y deshidratadas.
  • Verduras de colores variados.
  • Cereales integrales, legumbres.
  • Agua.

¿Qué alimentos disminuir?

  • Manteca.
  • Crema.
  • Embutidos y chacinados.
  • Frutas en almíbar.
  • Alimentos fritos.
  • Productos de copetín.
  • Cereales azucarados.
  • Chocolates.
  • Golosinas.
  • Gaseosas con azúcar.

Desayuno

Para que los niños tengan un buen rendimiento escolar, es necesario iniciar el día con una buena alimentación que termine con las horas de ayuno nocturno. Hay que recordar que a primera hora de la mañana el organismo lleva entre 8 y 10 horas sin recibir ningún alimento. La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico. En edades escolares, esto condiciona el aprendizaje y acarrea un descenso del rendimiento, ya que la capacidad de locución o expresión, de memoria, de creatividad y de resolución de problemas quedan particularmente afectadas. Además, el consumo del desayuno es muy importante para mejorar la actitud de los niños a la hora de enfrentarse a las exigencias diarias en el colegio.

El desayuno es importante porque:

  • Mejora la concentración y el carácter del niño.
  • Aumenta el rendimiento en el trabajo físico e intelectual aportando los nutrientes para el buen funcionamiento de cerebro y músculos.
  • Favorece el mantenimiento de un peso corporal adecuado.

Un desayuno nutritivo tiene que aportar:

  • Proteínas: lácteos como queso, leche, yogurt, licuado con leche, leche de soja natural, tofu.
  • Calorías: panificación sin grasa con fibras: pan negro, cereales integrales, copos sin azúcar ni chocolate, semillas.
  • Agua: lácteos fluídos, jugos de fruta o agua de bebida.
  • Vitaminas y minerales: lácteos, frutas, cereales, semillas y panificación integral.

Almuerzo

Queremos que el niño reciba los nutrientes necesarios para que estudie, juegue, crezca y se desarrolle de manera óptima. El almuerzo es un tiempo de comida a la mitad del día y debe de ser completo. Este tiempo de comida brinda la energía necesaria para lo que falta del día.

Para armar las viandas del almuerzo, se recomienda:

  • Cualquier menú familiar.
  • Empanadas de verdura, carne o jamón y queso.
  • Tartas.
  • Ensaladas completas con pollo picado o atún o huevo duro o jamón y queso o legumbres hervidas.
  • Brusquetas.
  • Pizzetas o pizza intergal con queso y tomate.
  • Torre de panqueques.
  • Pastas rellenas.
  • Verduras rellenas.
  • Tirabuzón con jamón, queso y salsa blanca, arroz con ensalada y atún, huevo duro y mayonesa light.
  • Sándwich de pollo o milanesa con tomate, lechuga y palta.
  • Tortilla de papa y espinaca o zapallitos o arvejas.
  • Bocadillos de acelga con ensalada de tomate y huevo duro.
  • Bastoncitos de merluza con ensalada de zanahoria y huevo.
  • Milanesa con ensalada de arroz y arvejas.
  • Brochetes.
  • Cualquiera sea la opción elegida, acompañarla de agua y de fruta.
  • Omitir: frituras, mayonesa casera y alimentos que no hayan respetado la cadena de frío.

Recomendaciones para una vianda perfecta

  • Utilizar recipientes térmicos para transportar alimentos.
  • Llevar las ensaladas en un recipiente aparte y los aderezos en sachet o en frasquito plástico con tapa  hermética.
  • En caso de alimentos fríos, incluir refrigerante en el contenedor.
  • Todos los días lavar muy bien los contenedores en los que se disponen los alimentos.

Merienda

La comida de media tarde es la encargada de darle la energía suficiente a los niños para realizar actividades extras. Deben ser en menor cantidad, ya que la intención es solamente reponer energías y no quitarles el hambre.De lo contrario, llegada la hora de la cena no tendrán apetito.

Para las meriendas escolares, se recomienda:

  • Fruta fresca, ensalada de fruta.
  • Yogurt y postres lácteos.
  • Leche chocolatada.
  • Sándwich con abundante queso y jamón o carnes horneadas cortadas finamente (pebetes o sándwitch de miga o en mignon).
  • Cereales inflados (tutuca, pururú natural).
  • Cereales en copos, con granola.
  • Frutos secos, avena o semillas: un puñado más un yogurt.
  • Barras de cereal.
  • Turrón.
  • Galletas de salvado.
  • Vainillas, bay biscuit, bizcochuelo casero.
  • Alfajores simples sin chocolate.
  • Jugos de fruta.

Cena

Es conveniente que los padres preparen la cena del niño en función de lo que haya comido ese día, pudiendo elaborar el plato más adecuado desde el punto de vista nutricional, ya que las cenas copiosas o muy calóricas pueden impedir conciliar el sueño, además de hacer que éste no sea totalmente reparador.

Se recomienda:

  • Pastas con salsa blanca o queso o jamón o pollo picado.
  • Guisos livianos con cereales y legumbres.
  • Ensaladas con verdura y arroz o legumbres.
  • Tarta de choclo, verduras, jamón y queso o pescado.
  • Empanadas de verdura, jamón y queso, árabes o criollas al horno, con ensalada.
  • Omitir las frituras. Se recomienda el uso de aceites crudos o el aceite de oliva.