En el invierno la familia pasa mucho más tiempo dentro del hogar, las ventanas suelen estar cerradas y los ambientes calefaccionados. Estar abrigados es muy importante pero cuidar el aire que respiramos también. Por eso, a pesar del frío, en los meses de invierno hay que recordar:
  • No fumar nunca adentro de la casa.
  • Evitar el humo de la leña.
  • Revisar frecuentemente la salida de estufas y calefones a gas.
  • Ventilar siempre las habitaciones donde hay brasas o una llama porque producen un gas tóxico y peligroso: el monóxido de carbono.
  • Cuidar la casa de la humedad impidiendo que se junte vapor en los ambientes para que no se desarrollen las bacterias y hongos.
  • Evitar la aplicación de insecticidas en aerosol.
  • Evitar el contacto de los niños con personas afectadas por infecciones respiratorias.
  • Lavarse frecuentemente las manos. Sobre todo después de ir al baño.
  • Cubrirse siempre la boca al toser o estornudar con un pañuelo descartable o con el pliegue del codo para evitar contagiar a otros.