¿Qué es?

Los términos criptorquidia o testículos no descendidos se usan indistintamente para indicar que los testículos nunca ocuparon el escroto. Los testículos se hayan casi siempre en el canal inguinal o en la cavidad abdominal.

En un desarrollo normal, el testículo desciende desde la cavidad abdominal hasta la bolsa escrotal. Por lo general, los testículos se encuentran ya en el séptimo mes de embarazo en la bolsa escorial. En niños prematuros, el descenso incompleto suele ser frecuente, sin embargo la mitad de los testículos no descendidos al nacer, lo hacen dentro del primer mes de vida.

El testículo ectópico puede estar en el conducto inguinal (localización más frecuente), el abdomen o en posición ectópica fuera del escroto.

Síntomas

En la mayoría de las veces el diagnóstico tiene lugar porque uno o ambos testículos no son palpables en la bolsa escrotal. Puede ser que no se palpe en absoluto o bien que se halle en la ingle o en la parte superior del escroto. Si no se resuelve, puede dar lugar a síntomas posteriores, especialmente a esterilidad. Un testículo no descendido tiene una mayor probabilidad de presentar cáncer testicular.

Diagnóstico

El examen físico por parte del médico confirma que uno o ambos testículos no están presentes en el escroto. En algunos casos se pueden realizar exámenes imagenológicos, como una ecografía o una tomografía computarizada.

Tratamiento

Se recomienda seguir un tratamiento si el testículo no desciende por sí solo en los primeros seis meses de vida. Después de este periodo, la probabilidad de que descienda espontáneamente es extremadamente escasa y la criptorquidia se mantiene. Como tratamiento se recomienda bien una terapia hormonal o, como alternativa, una intervención quirúrgica.

Para evitar efectos nocivos a largo plazo como esterilidad o cáncer testicular, el tratamiento debería haber concluido en el primer año de vida.