El pie con dedos martillo y/o  en garra es una presentación habitual de  deformaciones en adultos:

  • El dedo en martillo se caracteriza por una flexión duradera de la articulación del extremo del dedo del pie, en que está estirada la articulación metatarso-falángica.
  •  En el dedo en garra la articulación metatarso-falángica está estirada excesivamente mientras que las articulaciones de la parte media y del extremo del dedo están flexionadas.

 La patología mas frecuente es el dedo en martillo. Muy por debajo sigue el dedo en garra y ambos se asocian en un 75 % con hallux valgus.

Causa

  • congénitas. ( muy raro)
  •  uso de calzado inadecuado, (zapatos de taco muy alto)
  •  Zapatos demasiado apretados
  • Atrofia musculo-tendinosa
  • Trastornos neurológicos. Secuelas de parálisis
  • Lesión en músculos y nervios de la pierna y el pie
  • Enfermedades inflamatorias del pie como poliartritis
  • Contracción cicatricial por endurecimiento del tejido de la cicatriz
  •  Atrofia  y/o enfermedad de Sudeck.

 Síntomas

  • Defecto estéticos
  • Callosidad dorsal
  • Magulladuras dolorosas
  • Dolor
  • Ulceras
  • Acortamiento de los dedos
  • Rigidez y luxación

Diagnóstico

Examen físico con puntos dolorosos y deformidad hacen al diagnóstico el cual es puramente clínico. La radiografía confirman el mismo y se puede objetivar los tipos de luxaciones

Tratamiento

En primera instancia es conservador:

  • Plantillas
  • férulas nocturnas
  • vendajes/ dedales
  • Gimnasia o ejerccios de los dedos del pie
  • Mejoría del calzado
  • Resección de callosidad

Tratamiento quirúrgico

Consiste en sacar lo que produce la deformación. En primera instancia estiramiento o elongación de los tendones y si la deformidad es rígida o  severa resección de las cabezas de ambas articulaciones y fijarlas. Como consecuencia se disminuye el largo del dedo y relajan todas sus estructuras aledañas

 Prevención 

Hay algunas medidas eficaces que pueden prevenir el desarrollo de un dedo del pie en martillo o en garra.

En primer lugar, es importante elegir el calzado correcto. En principio no son aconsejables los zapatos apretados, los tacones altos (de más de tres cm) ni los zapatos abiertos por atrás. En cambio, para evitar los dedos en martillo y en garra se recomienda la gimnasia regular de los dedos de los pies.

Asimismo, al caminar se debe procurar mover los pies correctamente sin contraer los dedos.