Se denomina de esta manera a la inflamación de la fascia plantar del pie, tejido grueso que recubre los músculos de la base del pie y une al calcáneo (hueso del talón) con los dedos y a su vez forma el arco del pie.

Causas y Factores de Riesgo

La fascitis plantar se produce  cuando la banda gruesa de tejido en la planta del pie se estira o se sobrecarga demasiado. Este hecho  puede ser doloroso y presentar dificultad para caminar.

Los pacientes mas propensos a producir esta dolencia son

  • Aquellos que aumentan repentinamente de peso, o son obesos
  • Los que presentan patología del arco del pie, ya sea pie plano o arco plantar alto
  • Correr o caminar largas distancias, especialmente en superficies irregulares
  • Tendón de Aquiles tenso
  • Usar zapatos con arco deficiente o suelas blandas

Signos y Síntomas

Los pacientes presentan dolor moderado en la parte inferior del talón y mediopie y en ocasiones rigidez.

Generalmente el dolor se intensifica después de un periodo prolongado de reposo (no pisar), como por ejemplo en la mañana cuando da sus primeros pasos.

Es más intenso al subir escaleras y después de actividad extensa.

Y el dolor puede ser reproducido por su médico al palpar la planta del pie.

 Tratamiento

En el periodo agudo de los síntomas puede ser necesario el uso de analgésicos y antiinflamatorios (prescriptos por su médico) al igual que hielo local los primeros días.

Ejercicios de estiramiento del talón y del pie son fundamentales. Descanso para actividades intensas y utilizar calzado con buen soporte y amortiguación.

En caso de no tener mejorías se puede recomendar el uso de férulas, plantillas de descarga, o infiltraciones locales.

Como medida final se puede pensar en realizar una cirugía, no sin antes abarcar todos los métodos terapéuticos antes mencionados.

Pronóstico

Los tratamientos no quirúrgicos casi siempre mejoran el dolor. El tratamiento puede durar desde varios meses hasta dos años antes de que los síntomas mejoren. La mayoría de los pacientes se siente mejor en 9 meses.

Prevención

El hecho de verificar que el tobillo, el tendón de Aquiles y los músculos de la pantorrilla estén flexibles puede ayudar a prevenir la fascitis plantar.