Las fracturas son soluciones de continuidad de los huesos,  el 95% producida por traumatismos.

LA ROTULA, (el hueso comúnmente llamado la “Tapita de la rodilla”) es un hueso sesamoideo que forma parte de la articulación de la rodilla, cumple la función extensora de la pierna, ya que en ella se inserta el tendón común del cuádriceps y la porción proximal del tendón rotuliano.

Causas y Factores de Riesgo

Las fracturas de rotula se producen en el 85 % por traumatismos directos sobre la misma, casi siempre por caída de propia altura, y es más común en personas de edad avanzada o con osteoporosis.

En personas jóvenes la principal causa son accidente de tránsito (golpe con tablero) o deportes de contactos.

Signos y Síntomas

El principal síntomas es dolor e impotencia funcional. Cuando la fractura es grande  y afecta por completo a la rotula se pierde la función extensora de la pierna.

Diagnóstico

Se diagnostica con el examen físico y una radiografía de frente y de perfil.

Los trazos de fracturas pueden ser completos o incompletos, longitudinales o trasversales, tambien las fracturas pueden ser con minutas es decir con varios fragmentos.

Las complicaciones son lesiones asociadas, como rupturas de componentes articulares, ruptura de ligamentos cruzados o laterales/mediales.

Tratamiento

El tratamiento puede ser conservador o quirúrgico de eso dependerá  de la sintomatología de la lesión que afecte la función extensora.

Si la lesión no afecta la función extensora, y es una fractura pequeña o que solo afecta los laterales se puede intentar un tratamiento con ferula por 2 a 3 meses.

Si  la función extensora está afectada el tratamiento debe ser quirúrgico al igual si la fractura afecta un polo proximal o distal.

El tiempo de curación es de un mes y medio, y comienza con movilidad pasiva flexo extensora a los 15 días de la cirugía. Puede realizar carga completa desde el momento de la lesión.