Los virus del herpes simple producen infecciones recurrentes.
Hay dos tipos: el tipo 1 (Herpes labial) origina lesiones en la zona alrededor de la boca y el tipo 2 (Herpes genital) origina lesiones en la zona de los órganos sexuales.

El primer contacto con el virus herpes simple tipo 1 suele darse en la niñez, la infección se transmite por contacto interpersonal a través de la saliva infectada. La mayoría de las veces este primer contacto no cursa con síntomas pero algunas veces puede manifestarse como una gingivoestomatitis herpética, lesión caracterizada por un sarpullido con múltiples ampollas pequeñas que afectan a labios, encías, lengua y paladar, acompañado de fiebre y malestar general. La ruptura de estas ampollas dejan úlceras dolorosas.

Resuelto este primer contacto las recurrencias  de las lesiones puede precipitarse por exposición excesiva a la luz solar, por una enfermedad febril, por sobrecarga emocional o por situaciones de bajas defensas. Los síntomas de las  recurrencias constan de lesiones similares a las descriptas anteriormente generalmente alrededor de la boca precedidas por un hormigueo. La curación de las mismas suele suceder entre los 8 a 12 días del comienzo. Generalmente curan por completo, pero las lesiones recurrentes en la misma zona pueden causar cicatrices.

El primer contacto con el virus herpes simple 2 es raro antes de la pubertad. El virus es transmitido generalmente por contacto sexual. Las lesiones se localizan típicamente en la vagina o pene y se acompañan de fiebre y malestar general.

Los síntomas pueden incluir llagas dolorosas en el área genital, comezón, dolor al orinar, flujo vaginal y bultos sensibles al tacto en la ingle. Durante el primer brote algunas personas experimentan síntomas parecidos a los de la gripe, como dolores por todo el cuerpo, fiebre y dolor de cabeza. La mayoría de las personas que tienen la infección por herpes tendrán brotes de llagas y síntomas cada tanto.

 

Etapas de Infección

Una vez que usted contrae la infección por el virus, atraviesa distintas etapas de infección.

  • Etapa primaria: Esta etapa, por lo general, comienza 2 a 8 días después de que usted contrae la infección, pero puede tardar mucho más tiempo en comenzar. Por lo general, la infección provoca la aparición de grupos de ampollas pequeñas y dolorosas. El líquido dentro de las ampollas podría ser cristalino o turbio. El área debajo de las ampollas puede estar roja.
    Las ampollas se abren con tanta facilidad que rápidamente se convierten en llagas abiertas. Es posible que usted jamás advierta la presencia de las ampollas. Además de tener ampollas o llagas sensibles al tacto en el área genital, podría sentir dolor al orinar. Es posible que levante fiebre, se sienta dolorido y que tenga otros síntomas parecidos a los de la gripe. Mientras que la mayoría de las personas tienen una etapa primaria de infección que es dolorosa, algunas no tienen ningún síntoma e, incluso, podrían ignorar que tienen la infección.
  • Etapa latente: Durante esta etapa, no hay ampollas, llagas ni otros síntomas. En este punto, el virus está viajando de la piel a los nervios cerca de la columna vertebral.
  • Etapa de diseminación: En la etapa de diseminación, el virus comienza a multiplicarse en las terminaciones nerviosas. Si las terminaciones nerviosas afectadas se encuentran en áreas del cuerpo que producen líquidos corporales o que están en contacto con éstos, el virus puede introducirse en esos líquidos corporales (como la saliva, el semen o los fluidos vaginales). En esta etapa no hay síntomas, pero durante este tiempo el virus puede propagarse.

 

Formas de Contagio

El herpes genital, por lo general, se propaga de una persona a otra al tener relaciones sexuales, incluido el sexo oral, con una persona que tiene la infección. El virus puede ingresar en el cuerpo a través de una herida en la piel o a través de la piel de la boca, el pene o la vagina, la abertura del tracto urinario, el cuello uterino o el ano. El herpes se propaga con mayor facilidad cuando las ampollas o las llagas son visibles en la persona que tiene la infección. Pero puede propagarse en cualquier momento, incluso cuando la persona que tiene herpes no está experimentando ningún síntoma.

Los bebés nacidos de madres que tienen una infección activa de herpes genital al momento del parto o cerca de esa fecha pueden contraer la infección. Esto puede provocar daño cerebral, ceguera o incluso la muerte en los recién nacidos. Por lo general, el bebé está a salvo dentro del útero. Cuando el bebé atraviesa el canal de parto, podría entrar en contacto con las llagas y contraer la infección por el virus del herpes.

 

Diagnóstico y Tratamiento

El herpes es más fácil de diagnosticar cuando hay llagas. El diagnóstico es principalmente clínico según la apariencia de las lesiones.

No existe tratamiento erradicador para el herpes. Los antivirales pueden hacer desaparecer más rápidamente las lesiones,  reducir el dolor y disminuir la cantidad de recurrencias. Además se pueden administrar analgésicos para calmar el dolor.

Debe evitar tener relaciones sexuales si tiene alguna llaga. El herpes puede propagarse de una persona a otra con mucha facilidad cuando las llagas están presentes. Otro motivo para evitar las relaciones sexuales cuando las llagas están presentes es que éstas hacen que sea más fácil contraer la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus que provoca el SIDA.

Debe usar preservativo de látex cada vez que tiene relaciones sexuales. El preservativo sólo ayuda a reducir el riesgo de propagar el herpes si cubre toda la piel infectada.

ARTICULOS SIMILARES