Sensación subjetiva de dificultad en el tránsito del bolo alimenticio desde la boca al estómago. Puede presentarse en el inicio de la deglución, en el transcurso o fin de la misma. Puede acompañarse o no de dolor.

¿Cuáles son sus causas y factores de riesgo?

  • Las causas más frecuentes de disfagia son benignas, entre ellas la enfermedad por reflujo gastroesofágica, la estenosis secundaria a esta y los trastornos en la movilidad esofágica.
  • Entre las causas malignas de disfagia, el carcinoma escamoso y el adenocarcinoma son las más frecuentes.

Disfagia orofaríngea:

  • Neuromuscular: acompañando enfermedades como accidentes cerebrovasculares, enfermedad de Parkinson, Botulismo, parálisis cerebral infantil, traumatismo cráneo encefálico.
  • Mecánica: Secundaria a abscesos, retrofaríngeos, tumores de esófago, tiroides, mediatisno, divertículos esofágicos, bocio tiroideo.
  • Infecciones: Faringomigdalitis, candidiasis faringo esofágica.
  • Patologías del músculo: polimiositis, miastenia gravis, afectación por alteraciones metabólicas, diabetes, tirotoxicosis.
  • Trastorno del esfínter esofágico superior: Esfínter hipo o hípertónico.

Disfagia esofágica:

  • Obstrucción mecánica: estenosis péptica en pacientes con antecedentes de enfermedad por reflujo gastroesofágico o ingesta de cáusticos, cáncer o tumores benignos de esófago.
  • Trastornos en la movilidad esofágica: acalasia, chagas, HIV, infección por virus herpes o citomegalovirus, esclerodermia.

¿Cuáles son sus síntomas?

En el caso de la disfagia orofaríngea se presentará dificultad en la deglución a nivel cervical o torácico superior. La disfagia es predominantemente a líquidos y suele estar asociada a una enfermedad neuromuscular o neurológica concomitante.

Por el contrario la disfagia esofágica se caracteriza por síntomas torácicos bajos, es predominante al ingerir alimentos sólidos. Suele haber antecedentes de enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Cuáles son sus complicaciones?

Las complicaciones dependen principalmente  de la enfermedad base. En caso de dificultar la ingesta puede derivar en estado de mala nutrición. Lo cual conlleva a alteraciones del sistema inmunológico, alteraciones en el desarrollo intelectual, desempeño laboral, broncoaspiración y trastornos en el sistema respiratorio como neumonías a repetición, entre otros.

¿Cómo se diagnostica?

La disfagia es un síntoma, que como antes se ha descripto, puede deberse a múltiples etiologías. Ante una disfagia orofaríngea el enfoque inicial debe incluir un estudio baritado denominado tránsito esofagogastroduodenal. Este permite evaluar el esófago y descartar fístulas o comunicaciones de éste con otras estructuras, alteraciones en la movilidad, masas o ulceraciones en algunas oportunidades. Posterior a ello se puede realizar un estudio de mayor complejidad (videoendoscopía digestiva alta). Esta última permite observar la luz del órgano (visualizado la mucosa del mismo), lesiones tumorales, úlceras y sangrados entre otros. Ante una videoendoscopía sin evidencias de lesiones orgánicas, se debe realizar una manometría esofágica. La manometría esofágica permite evaluar la funcionalidad del esófago y de este modo las patologías funcionales como por ejemplo las alteraciones en el esfínter esofágico.

En el caso de disfagia esofágica, la exploración o estudio más rentable es la videoendoscopía y en caso de no tener disponible tal método complementario se puede recurrir al tránsito baritado.

Según los síntomas y signos acompañantes se deberán solicitar estudios complementarios para arribar al diagnóstico etiológico.

Por ejemplo ante la presencia de disfagia, pérdida severa de peso de manera involuntaria, dolor retroesternal, vómitos acompañados de sangre, se sospechará de tumor esofágico, pudiendo requerirse para su diagnóstico completo biopsia tomada por videoendoscopía, tomografía para descartar compromiso metastásico de otros órganos.

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento de la disfagia  es el de la causa desencadenante.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico: el tratamiento de elección consiste en la dilatación con balón mediante endoscopia, pudiendo ser necesario repetir el procedimiento.

Trastornos en la movilidad: Se emplean fármacos como nifedipino y toxina botulínica,. También se puede realizar tratamiento endoscópico, cirugía inferior o cirugía para tratamiento de hipertonía del esfínter esofágico inferior.

Neoplasias o cáncer: La cirugía es el principal tratamiento en estos casos.

¿Cómo podemos prevenirlo?

Se debe evitar el alcohol, tabaco, ingesta de bebidas calientes, déficit de vitaminas, déficit de zinc y reflujo gastroesofágico. Las lesiones por cáusticos deben ser evitados para prevenir esta enfermedad. Ante el inicio de los síntomas se debe consultar precozmente.