También conocido como Enfermedad de Weil o ictericia de Weill es una enfermedad febril producida por una bacteria, llamada Leptospira interrogans, que afecta a humanos y un amplio rango de animales.

¿Cómo se transmite?

Las infecciones aparecen por contacto directo con orina o tejidos de animales infectados, o bien de forma indirecta, por contacto con agua o tierra contaminadas. Afecta a personas de cualquier edad. Se presenta principalmente en épocas de lluvias e inundaciones, pero también puede afectar a pacientes que se exponen de manera accidental durante actividades acuáticas recreativas. Otras fuentes son perros y ratas.

¿Cuáles son sus síntomas?

El período de incubación es de 7-12 días (máximo de 2 a 20 días). En esta primera fase la enfermedad se muestra con síntomas similares a los del resfriado común, se caracteriza por fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular, haciendo que ese período inicial sea difícil de diagnosticar. Luego de esta fase y de un periodo sin molestias, puede seguir una fase de mayor gravedad de la enfermedad,  presentándose otros síntomas como: irritación conjuntival, irritación meníngea, rigidez de nuca, insuficiencia renal, ictericia, hemorragias intestinales o pulmonares, arritmia o insuficiencia cardíaca o dificultad para respirar.

La enfermedad dura desde unos pocos días hasta tres o más semanas, dependiendo de su gravedad. La mayor parte de los infectados presentan sólo una primera fase, presentando molestias leves o no presentado ningún tipo de molestias. La segunda fase puede ser grave y, si no es tratada debidamente puede provocar una recuperación lenta (meses), más raramente daños renales e incluso en casos extremos la muerte.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la leptospirosis comprende el diagnóstico clínico, bacteriológico, molecular y serológico. Los estudios bacteriológicos identifican al microorganismo por métodos directos, mediante la observación en microscopio. El aislamiento es el diagnóstico confirmatorio. El diagnóstico molecular es útil para detectar leptospiras, sobre todo en materiales contaminados o de difícil aislamiento, o cuando las leptospiras no están viables. La PCR (polimerasa chain reaction) identifica el ADN de manera específica con elevada sensibilidad y en corto período en cualquier material clínico. La PCR tiene como ventajas la confirmación rápida del diagnóstico en la fase inicial de la enfermedad y la detección del ADN del microorganismo, no dependiendo de la viabilidad del agente. El diagnóstico serológico es el diagnóstico más solicitado en caso de sospecha de leptospirosis. Los métodos de screening son prácticos, económicos y detectan anticuerpos en fase temprana. La microaglutinación (MAT) es la prueba de referencia (gold standard).

¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento consiste en la administración de antibióticos y  la corrección de las alteraciones hemodinámicas, del equilibrio hidroelectrolítico, la asistencia renal y otras medidas de soporte vital.

El tratamiento preventivo, de los grupos de riesgos ocupacionales, debe realizarse mediante la aplicación de la vacunación y el cumplimiento de las normas sanitarias y la utilización de los medios de protección al trabajador.

Los principales síntomas en la mayoría de los casos son fiebre, cefalea, dolores musculares, articulares y óseos, ictericia, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las meninges. Puede varíar desde una afección inaparente hasta una enfermedad mortal.