Sinónimos

Dermatitis atópica; Eccema infantil, eczema

¿Qué es el eccema?

El eccema es una enfermedad alérgica inflamatoria de la piel que se caracteriza por causar prurito intenso, enrojecimiento, edema, piel seca  y fácilmente irritable. Es una enfermedad recurrente, que suele presentarse alternando periodos de empeoramiento y mejoría; recaídas y remisiones. Se manifiesta principalmente al principio de la infancia y suele remitir a partir de los 4 años, aunque los brotes podrían repetirse a cualquier edad. El tipo más frecuente de eccema se denomina dermatitis atópica.

¿Cuáles son los síntomas?

La dermatitis atópica y el eccema pueden comenzar con sequedad y comezón en la piel. Es posible que la piel se torne muy roja, hinchada y dolorida, con pequeñas lesiones. En general, cuanto más lo rasque, peor se pondrá. Es posible que un líquido transparente emane de dichas lesiones. Finalmente, se cubrirá con una costra y empezará a descamarse. Los lugares más frecuentemente afectados son los pliegues del codo, detrás de las rodillas, en las mejillas y en los glúteos.

¿Cuál es la causa del eccema?

Las personas con dermatitis atópica a menudo tienen asma, rinitis alérgica o alergias estacionales. Los siguientes factores pueden hacer empeorar los síntomas de la dermatitis atópica:

  • Alergias al polen, moho, ácaros del polvo o animales
  • Resfriados y aire seco en el invierno
  • Contacto con materiales irritantes y químicos
  • Contacto con materiales ásperos como la lana
  • Piel reseca
  • Estrés emocional
  • Enfriarse o acalorarse demasiado, al igual que cambios súbitos de temperatura
  • Perfumes o tintes agregados a las lociones o jabones para la piel

No es contagiosa, lo que significa que no puede contraerlos de otras personas. Se desconoce la causa exacta del eccema y de la dermatitis atópica.

 ¿Qué puedo hacer si tengo eccema o dermatitis atópica?

Evite rascarse la piel. Mantenga las uñas bien cortas en los niños. Use guantes suaves al dormir si el rascado de noche es un problema. Mantenga la piel húmeda. Use ungüentos (como la vaselina), cremas o lociones 2 a 3 veces al día. Escoja productos para la piel que estén libres de alcohol, olores, tintes, fragancias u otros químicos.

Evite factores que empeoren los síntomas, como:

  • Alimentos que puedan causar una reacción alérgica, como huevos en niños muy pequeños (siempre consulte con su médico).
  • Irritantes como lana y lanolina.
  • Jabones o detergentes fuertes, al igual que químicos y disolventes.
  • Cambios súbitos en la temperatura corporal y el estrés, lo cual puede causar sudoración.
  • Desencadenantes que causan síntomas de alergia.
  • Use guantes de vinilo o de plástico para las tareas que requieren que tenga las manos en el agua. Además, use guantes cuando las manos tengan que ser expuestas a cualquier sustancia que pueda irritarle la piel. Haga pausas ocasionales y quítese los guantes para prevenir la acumulación de sudor dentro de los guantes.
  • Continúe el cuidado de la piel incluso después de que la piel haya sanado.
  • El área donde tuvo el eccema puede irritarse de nuevo con facilidad

Al lavarse o bañarse:

  • Exponga la piel al agua durante el menor tiempo posible. Los baños cortos y más frescos son mejores que los baños prolongados y calientes.
  • Use limpiadores y baños suaves para el cuerpo en lugar de los jabones regulares.
  • No frote ni seque la piel aplicando demasiada fuerza ni por mucho tiempo.
  • Aplique cremas lubricantes, lociones o ungüentos en la piel después del baño mientras esté mojada. Esto ayudará a atrapar la humedad en la piel.

Medicación 

  • Antihistamínicos tomados por vía oral pueden ayudar con la picazón o las alergias.
  • Crema o ungüento de cortisona (o esteroide) suave. Si esto no funciona, puede necesitar un medicamento esteroide más fuerte.
  • Los medicamentos llamados inmunomoduladores tópicos (IMT) pueden ser indicados por su médico.
  • Se pueden usar cremas o ungüentos que contengan alquitrán de hulla o antralina para las áreas engrosadas.
  • Se pueden emplear cremas protectoras que contengan ceramidas.
  • Uso de esteroides sistémicos por corto tiempo.

Pronóstico

La dermatitis atópica es una afección crónica, pero se puede controlar con tratamiento, evitando los irritantes y manteniendo la piel bien humectada. En los niños, a menudo comienza a desaparecer alrededor de la edad de 5 a 6 años, pero con frecuencia se presentarán reagudizaciones. En los adultos, el problema por lo general es una afección prolongada o recurrente.

Posibles complicaciones

  • Infecciones de la piel causadas por bacterias, hongos o virus
  • Cicatrices permanentes
  • Efectos secundarios del uso prolongado de medicamentos para controlar el eccema

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