¿Por qué es importante realizarse el test de VIH?

El SIDA es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema inmunológico. Es provocado por el virus VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). La función del sistema inmunológico es proteger al ser humano de las enfermedades. El VIH ataca a las células conocidas como Linfocitos T CD4, que participan de la función de dar el alerta al resto del sistema inmune sobre posibles infecciones.

Este virus se transmite por tres vías: la sexual, la sanguínea y de madre a hijo. Tanto las personas infectadas por el VIH como las que viven con SIDA pueden transmitir la infección.

 La vía de transmisión de la madre al hijo ocurre cuando la mujer embarazada transmite el VIH al bebé durante el embarazo a través de la placenta, o en el parto a través del paso por el canal vaginal, o bien más tarde durante el amamantamiento, en cuyo caso el bebé contrae el virus por la leche materna.

Actualmente, entre dos y tres de cada diez bebés nacidos de mujeres infectadas por el VIH nacen con el virus. Con atención médica adecuada, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.

 En el caso de la transmisión sanguínea, se produce cuando la sangre de una persona con VIH/SIDA entra en contacto con la de otra persona. Actualmente, la manera más habitual de transmisión por la vía sanguínea es el uso compartido de jeringas y agujas contaminadas entre las personas que consumen drogas inyectables.

 Y finalmente, la vía de transmisión sexual ocurre por relaciones sexuales sin el uso de preservativos. El virus se transmite por relaciones sexuales vaginales, anales y orales. Las relaciones sexuales sin el uso de protección es la forma más habitual de contraer el VIH en la Argentina. Años atrás, la prevalencia de la infección se daba en mayor proporción en poblaciones de hombres que mantenían relaciones sexuales con otros hombres. Sin embargo, en los últimos años esto cambió y comienza a afectar por igual a heterosexuales.

En el último tiempo, ha crecido el número de mujeres jóvenes y adolescentes que se infectaron por esta vía.  Según reportes, tres de cada cuatro casos de transmisión son por vía sexual, y el 90% de estos casos corresponde a exposición heterosexual. Según la estadística, ya en el periodo 2007/2009, la mediana de edad de las personas diagnosticadas, se ubicó en 35 y 31 años para varones y mujeres, respectivamente. En los últimos tres años, una de cada cinco personas diagnosticadas tenía 45 años o más.

Se estima que en Argentina existen actualmente alrededor de 120 mil personas infectadas en todo el territorio nacional, pero sólo la mitad conocería su estado de infección.

El análisis de VIH es un análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos al VIH. Esta prueba se llama ELISA. Es un análisis confidencial, sencillo y rápido.

Recomendaciones mundiales sugieren realizar de 1 a 3 tests de VIH anual, dependiendo del grado de riesgo del paciente. Se considera paciente de riesgo a la persona sexualmente activa.

La infección por VIH puede cursar tiempo prolongado sin presentar ningún síntoma, entonces una persona que vive con VIH puede encontrarse asintomática.

Estar infectado no es lo mismo que tener SIDA. Es por eso importante hacerse un análisis de VIH para saber si  uno está infectado y, en ese caso, tener en cuenta que se puede transmitir el virus a otras personas. También es importante recibir ayuda médica, el comienzo temprano del tratamiento disminuye la progresión de la enfermedad y la morbimortalidad, como así también mejora la calidad de vida del paciente. Y por último, evita la transmisión al bebé en caso de embarazo.

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