Definición

El Síndrome de Ojo Seco es una reducción en la cantidad y/o calidad de lágrimas producidas. Esto sucede ya que algunas personas no producen suficientes lágrimas para mantener el ojo húmedo y confortable.

Signos y Sintomas

Las lágrimas sirven para proteger los ojos y mantenerlos lubricados y sin malestar o resequedad. Cuando las glándulas lacrimales, localizadas en los párpados superiores e inferiores, no producen suficientes lágrimas, o no producen lágrimas de la calidad adecuada, ojo seco evaporativo,  causan irritación, enrojecimiento e incomodidad.

El Síndrome de Ojo Seco es la más común de las afecciones oculares y afecta a gran parte de la población.

La producción lagrimal normalmente disminuye con la edad. Aunque los ojos secos pueden ocurrir a cualquier edad tanto en hombres como en mujeres, en la mujer, especialmente después de la menopausia, resulta con más  frecuencia.

Causas y Factores de Riesgo

  • El flujo de lágrimas normalmente disminuye con la edad.
  • Si hay poca producción de lágrimas el uso de lentes de contacto puede generar incomodidad.
  • El uso frecuente de una computadora genera que ante la exposición frente a la pantalla  los ojos no parpadeen lo necesario,  generando así una evaporación de la lágrima contribuyendo al ojo seco.
  • Diversos cambios hormonales relacionados con el embarazo, los anticonceptivos orales y la menopausia pueden contribuir al ojo seco.
  • Las personas expuestas al humo, la contaminación ambiental, la altura, condiciones de mucho sol, viento, aire frío o seco, están ante el riesgo de sufrir de ojo seco.
  • Algunos medicamentos también pueden causar ojos secos, por reducción de la secreción lagrimal.
  • El Síndrome de Sjögren es una enfermedad del sistema inmunológico caracterizada por la inflamación y resequedad en la boca, los ojos y otras membranas mucosas. Esta enfermedad daña las glándulas lacrimales y afecta la producción de lágrimas.
  • Después de diversos procedimientos quirúrgicos oftalmológicos, los pacientes pueden desarrollarlo.

 ¿Cuál es el tratamiento? 

Dependiendo de la intensidad del estado, el tratamiento puede ser simple como usar lágrimas artificiales unas pocas veces al día. Sin embargo, en casos perseverantes hay un procedimiento que es sencillo, no quirúrgico, que proporciona un alivio de largo plazo en los casos de ojo seco, a través del uso de unos tapones diminutos denominados “oclusores puntales”.

¿Qué son los oclusores puntales?

Como su nombre lo dice, éstos realizan una oclusión o bloqueo del punto lacrimal, que es el conducto de drenaje que elimina las lágrimas de la superficie del ojo. Hay puntos lacrimales superiores e inferiores, localizados en la esquina interior de cada ojo. El bloqueo de estos conductos evita que las lágrimas drenen muy rápidamente.

 ¿Qué es la película lagrimal?

La lágrima corre por nuestros ojos cuando lloramos, bostezamos o cuando los ojos están irritados.

Pero las lágrimas tienen una función diaria mucho más importante. La película lagrimal se dispersa sobre el ojo por el parpadeo, haciendo la superficie del ojo suave y óptimamente clara. Sin nuestra película lagrimal, nuestra visión sería casi imposible.

La película lágrimal consta de tres capas: una capa oleosa, una capa acuosa y una capa mucosa.

La capa oleosa externa de la película lagrimal se produce por pequeñas glándulas en el borde del párpado, llamadas glándulas de Meibomio. La principal intención de esta capa oleosa es suavizar la superficie lagrimal y reducir la evaporación de lágrimas. La capa acuosa intermedia, la más grande de las tres capas, constituye lo que nosotros llamamos lágrimas. Esta capa acuosa se produce por pequeñas glándulas dispersas en la conjuntiva, la delicada membrana que recubre el interior de los párpados y reviste el globo ocular, y por la glándula lagrimal mayor. Esta capa limpia el ojo de irritantes y cuerpos extraños.

La capa mucosa es la más interna y permite que la capa acuosa se disperse sobre la superficie ocular y ayude a que el ojo permanezca húmedo. Sin moco, las lágrimas no se adherirían al ojo.

¿Cómo se diagnostican los ojos secos? 

A través de un examen de rutina el Oftalmólogo puede diagnosticar ojos secos. Algunas veces pueden necesitarse pruebas que miden la producción lagrimal.

La sustitución de lágrimas naturales con lágrimas artificiales es la base del tratamiento. Las lágrimas artificiales están disponibles sin necesidad de prescripción y se usan como gotas para lubricar los ojos y remplazar la humedad perdida. Las lágrimas pueden usarse tan frecuentemente como sea necesario, desde una a dos veces al día, a varias veces en una hora.

Conservar las lágrimas producidas en forma natural es otra forma de mantener los ojos húmedos. Después de bañar la superficie del ojo, las lágrimas entran a un pequeño orificio en cada párpado, el punto, y drenan a través de un pequeño canal, el canalículo, hacia el saco lagrimal y después hacia el conducto lácrimo-nasal, en la nariz. Estos conductos pueden ser cerrados temporalmente, o permanentemente, por su oftalmólogo. El cierre crea un reservorio de lágrimas que permite a los ojos estar húmedos por períodos más largos.

Una persona que sufre de ojos secos puede necesitar simplemente de lágrimas artificiales, pero debido a que la resequedad extrema puede causar daños serios al ojo, es recomendable un examen oftalmológico completo.