Es una enfermedad causada por la intolerancia a los hidratos de carbono de severidad variable, que comienza o se diagnostica por primera vez durante el embarazo. A diferencia de los otros tipos de diabetes, la diabetes gestacional no es causada por la carencia de insulina, sino una condición denominada resistencia a la insulina que se presenta generalmente a las 24 semanas de gestación. La respuesta normal ante este tipo de situación es un aumento de la secreción de insulina, cuando esto no ocurre se produce la diabetes gestacional. En muchos casos los niveles de glucosa retornan a sus valores normales posteriores al parto.

Es conocida la repercusión de la diabetes gestacional sobre el embarazo y sus efectos perinatales adversos tanto en la madre como en el feto.

Factores de Riesgo

  • Edad mayor a 30 años
  • Antecedentes familiares de diabetes
  • Antecedentes de hijo con más de 4 kg o macrosomía
  • Hipertensión Arterial.
  • Multipara
  • Uso de medicamentos hiperlipemiantes como corticoides, antiretrovirales
  • Antecedentes personales de bajo o alto peso al nacer
  • Síndrome de Ovario Poliquístico
  • BMI ≥ 27 kg/m²
  • ITG o GAA

Síntomas

Generalmente, no hay síntomas o son leves y no son potencialmente mortales para la mujer embarazada. El nivel de azúcar (glucosa) en la sangre por lo general retorna a la normalidad después del parto.

Los síntomas pueden abarcar:

  • Visión borrosa
  • Fatiga
  • Infecciones frecuentes, entre ellas las urinarias, vagina y piel
  • Aumento de la sed
  • Incremento de la diuresis
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de peso a pesar de un aumento del apetito

Pruebas y Exámenes

Todas las mujeres embarazadas deben recibir una prueba oral de tolerancia a la glucosa entre las semanas 24 y 28 de embarazo para detectar la afección. Las mujeres que tengan factores de riesgo para este tipo de diabetes pueden hacerse este examen más temprano en el embarazo.

Una vez que le diagnostican diabetes gestacional, debe realizar mediciones de su nivel de glucosa en sangre.

Tratamiento

Niveles de glucosa: Los objetivos del tratamiento son mantener los niveles de azúcar (glucosa) dentro de los límites normales durante el embarazo y asegurarse de que el feto esté saludable.

Vigilancia del bebe: El médico debe examinarlos con cuidado tanto a usted como al feto a lo largo de todo el embarazo. Con el monitoreo fetal, se verifica el tamaño y la salud del feto.

Dieta y ejercicio: La mejor manera de mejorar su alimentación es consumir una variedad de alimentos saludables. Su médico la derivará a una nutricionista.

Terapia Farmacológica: Muchas de las mujeres con Diabetes Gestacional no necesitan medicamentos, pero otras sí.

¿Porqué debe tratarse?

El tener la azúcar alta en la sangre puede hacer que el bebé crezca demasiado. Éste es el problema más frecuente en la diabetes gestacional. Se conoce como macrosomía. Un bebé demasiado grande puede presentar complicaciones en el parto. Al nacer, el bebé también puede tener problemas para respirar o tener el azúcar en la sangre demasiado baja. Las mujeres con diabetes gestacional pueden dar a luz bebés sanos. Mantener controlada el azúcar en la sangre puede ayudar a evitar problemas.

Opciones al momento del parto

Si usted tiene diabetes gestacional, su médico puede conversar con usted sobre distintas opciones de parto. La finalidad es lograr un parto seguro y un bebé sano.

 Prevención

Comenzar el cuidado prenatal tempranamente y tener consultas prenatales regulares ayuda a mejorar su salud y la de su bebé. Someterse a pruebas de detección prenatales entre las semanas 24 y 28 del embarazo ayudará a detectar la diabetes gestacional de manera temprana. Tener un peso saludable previo a la concepción.